El titular de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), Fabián Ruggeri, cuestionó con dureza el anteproyecto de ley impulsado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, que propone eliminar el organismo y modificar distintos aspectos de la Ley General de Vinos.

El titular de la entidad aseguró que la iniciativa implica “un avance destructivo sobre el federalismo y las economías regionales” y advirtió que desconocer la realidad de la actividad vitivinícola puede tener consecuencias para todo el sector.

Las declaraciones se producen luego de que trascendiera el contenido del borrador elaborado por el Gobierno nacional, que plantea derogar la Ley 25.849, que creó la Coviar, transferir su patrimonio al Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y avanzar con una flexibilización de los controles y regulaciones que rigen para la producción de vinos. La propuesta aún no fue enviada al Congreso, pero ya generó rechazo entre los referentes de la industria.

“No es ninguna novedad”

“La intención del Gobierno de avanzar sobre el organismo era esperable. No es ninguna novedad. Sabíamos perfectamente que iban a seguir avanzando con este tema y el ensañamiento que tienen en particular con la institución”, afirmó el titular del organismo, Fabián Ruggeri.

Sin embargo, consideraron que el proyecto trasciende la discusión sobre la continuidad de la corporación y pone en riesgo el funcionamiento de las economías regionales. “Lo que es muy preocupante es este avance destructivo sobre el federalismo y sobre las economías regionales”, sostuvieron.

Críticas al diagnóstico del Gobierno

Ruggeri también cuestionó el enfoque con el que fue elaborado el anteproyecto y aseguró que existe un profundo desconocimiento sobre la actividad vitivinícola.

“Hay un desconocimiento absoluto de lo que es la industria vitivinícola y cómo funciona la industria. No es un commodity más. No es un cereal que se siembra y se cosecha a los cuatro o cinco meses. Tiene todo un expertise detrás y toda una actividad especializada”, remarcaron.

En ese sentido, diferenció el funcionamiento del sector vitivinícola de otras producciones agrícolas y advirtieron que las particularidades de la actividad requieren políticas específicas.

Ruggeri señaló también que el tratamiento legislativo del proyecto requerirá una fuerte participación de las provincias vitivinícolas. “Creo que esto es muy peligroso. Vamos a tener que trabajarlo muy fuerte y los gobiernos provinciales van a tener que actuar en consecuencia”.

Además, anticiparon que las distintas entidades representativas del sector coordinarán una estrategia conjunta para analizar el contenido del proyecto y fijar una posición común. “Es una ley muy destructiva y habrá que ver cómo se va trabajando desde las distintas entidades que tenemos representatividad en el sector“.

El proyecto que impulsa el Gobierno

El anteproyecto elaborado por el Ministerio de Desregulación no sólo propone la eliminación de la Coviar. También modifica la Ley General de Vinos para flexibilizar las prácticas enológicas, reducir los controles obligatorios del Instituto Nacional de Vitivinicultura, actualizar el régimen de multas y eliminar distintas disposiciones vinculadas al financiamiento y promoción del sector.

En Mendoza, donde se concentra cerca del 70% de la producción vitivinícola del país, la iniciativa abrió un nuevo frente de discusión entre el Gobierno nacional y una de las principales economías regionales, que ahora buscará reunir respaldo político y legislativo para frenar los cambios propuestos.