Imagen generada con IA

La modernización del Metrotranvía busca acercar el sistema a la tecnología que ya utilizan otros servicios de transporte, como el subte de la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, hay un detalle que parece no haber sido contemplado al momento de instalar las nuevas máquinas de cobro.

La nueva modalidad propone pagar el boleto antes de ingresar a la estación y volver a validar la SUBE al momento de salir, para que se levante la barrera.

El problema aparece cuando el pasajero hizo el primer pago con el celular. Si utilizó QR o NFC, al intentar repetir la secuencia para salir no tiene una forma de demostrar que ese viaje ya fue abonado: el sistema vuelve a interpretar la operación como un nuevo pago.

Entonces aparece la pregunta del millón: ¿cómo demuestro que ya pagué?.

Porque si la única alternativa es volver a pagar para poder salir, el viaje termina costando el doble. Y si el pasajero no quiere pagar dos veces por el mismo boleto, la otra opción es cruzar la barrera sin autorización, justamente una de las situaciones que los nuevos molinetes buscan evitar.

Muy inteligente para cobrar. No tanto para dejarte salir.