El Gobierno nacional espera obtener en los próximos días garantías por US$2.500 millones de organismos multilaterales de crédito con el objetivo de acceder a financiamiento privado, fortalecer las reservas internacionales y afrontar los compromisos de deuda previstos para julio.
La principal expectativa está puesta en las reuniones que mantendrán los directorios del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) durante la próxima semana. El martes 16 de junio, el Banco Mundial analizará una solicitud presentada por el ministro de Economía, Luis Caputo, para otorgar avales por US$2.000 millones. Un día después, el BID evaluará una operación similar por otros US$500 millones.
Con esos respaldos, el equipo económico buscará tomar préstamos de bancos privados a tasas más convenientes. “Esto nos permitirá refinanciar deuda más cara por deuda más barata, reduciendo el costo financiero para todos los argentinos”, sostuvo Caputo tras reunirse en abril con el presidente del BID, Ilan Goldfajn.
La estrategia oficial apunta a reunir los avales antes del 9 de julio, fecha en la que vencen aproximadamente US$4.400 millones de deuda. De esta manera, la administración de Javier Milei pretende fortalecer su posición financiera y avanzar en un retorno gradual a los mercados internacionales de crédito.
Hasta el momento, el Tesoro acumuló cerca de US$3.600 millones mediante colocaciones de bonos en dólares en el mercado local. Sin embargo, parte de esos recursos fueron utilizados para realizar pagos a organismos internacionales y cancelar otros compromisos financieros. Según los últimos datos disponibles, los depósitos en dólares del Tesoro en el Banco Central alcanzaban los US$2.917 millones, suficientes para cubrir alrededor de dos tercios de los vencimientos previstos para julio.
A esa cifra se sumarán otros US$300 millones provenientes de una reciente colocación de deuda en el mercado local. De concretarse el ingreso de esos fondos y sin registrarse nuevas erogaciones significativas, el ahorro en moneda estadounidense del Tesoro superaría los US$3.200 millones, equivalentes al 72% de los pagos programados para el próximo mes.
En paralelo, el Ejecutivo negocia una garantía adicional con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), que podría ubicarse entre US$250 millones y US$500 millones. Esa operación será analizada por el directorio del organismo el próximo 22 de julio.
Aunque los vencimientos de julio no son considerados una amenaza inmediata para las cuentas públicas, economistas advierten que el desafío financiero volverá a presentarse a comienzos de 2027. En enero, la Argentina deberá enfrentar nuevamente pagos por alrededor de US$4.400 millones, lo que obligará al Gobierno a sostener su estrategia de financiamiento y acumulación de reservas.
