El freno preventivo que el Departamento General de Irrigación le impuso a la emisión de nuevas factibilidades de servicios cloacales en determinadas zonas del Gran Mendoza generó interrogantes en el sector inmobiliario. La medida, que tendrá una vigencia estimada de dos años, impactará directamente sobre los futuros desarrollos urbanos de una de las zonas con mayor expansión residencial de la provincia. Sin embargo, desde los organismos oficiales y las comunas salieron a aclarar el verdadero alcance de la resolución para llevar tranquilidad.
La restricción afecta de lleno a la Cuenca El Paramillo, un sistema que recibe los efluentes de amplios sectores de Luján de Cuyo, Maipú, Guaymallén y el este de Godoy Cruz. Según explicaron desde Irrigación a El Sol, la premisa es “no permitir más conexiones mientras la cloaca máxima de la cuenca Paramillos no recupere su capacidad hidráulica”. No obstante, las autoridades fueron tajantes al señalar que “las factibilidades que están dadas siguen. Las nuevas las tienen que pedir a AySAM, y en AySAM deben demostrarnos que hay capacidad en la cañería”.
“Para cualquier factibilidad nueva, según donde sea la propiedad, Luján y Maipú operan redes domiciliarias de cloaca y se la entregan en bloque a AySAM, que transporta (opera colectores y cloaca máxima) y trata en la planta de Paramillos. Entonces, si el operador donde está la propiedad es Luján o Maipú (tienen sus empresas de agua), ellos le piden a AySAM. Si el operador es AySAM, a ellos. Solo AySAM podrá autorizar factibilidades propias o de Luján y Maipú cuando la cloaca máxima esté en condiciones de hacerlo y lo demuestre en una presentación técnica a Irrigación”, detallaron las fuentes del organismo.
Pese a la rigurosidad del nuevo filtro, desde Irrigación aclararon que “no se traban los loteos”, sino que “sólo sus factibilidades de usar redes cloacales estarán dadas cuando AySAM pueda recibir ese nuevo caudal. Mientras tanto, usarán otro método”.

En la Municipalidad de Luján de Cuyo se alinearon a la disposición del organismo que conduce Sergio Marinelli, entendiendo el estado crítico de la infraestructura receptora. Desde la comuna explicaron a este diario que la Dirección de Regulación y Control de Agua y Saneamiento (DIRCAS), dependiente de Irrigación, les solicitó frenar las autorizaciones en la medida en que el punto de vuelco de la cañería sea incapaz de absorber nuevas demandas. “No deja de ser algo lógico. Si bien podemos tener observaciones, la norma nos exige a que respetemos lo que dice DIRCAS”, reconocieron.
Asimismo, llevaron calma a quienes tienen proyectos avanzados: “Todos los barrios que están construidos siguen sin inconvenientes. Es sólo para nuevos barrios o edificios. Para lo demás ya está dada la factibilidad, ya está el polígono construido y la red desarrollada”.
A modo de ejemplo, las autoridades lujaninas graficaron que la nueva normativa aplicará para aquellos terrenos que hoy son fincas y que pretendan transformarse en un loteo. A esos no se les otorgará la conexión cloacal tradicional. Por el contrario, aquellos barrios ya construidos que cuenten con lotes vacíos pero que tengan los permisos aprobados de antemano, no tendrán ningún problema para levantar sus viviendas con los servicios correspondientes.
El Sol intentó comunicarse con la Municipalidad de Maipú, pero -pese a ser uno de los departamentos que más ha crecido en términos de desarrollos inmobiliarios- no respondió ante las consultas y prefirió el hermetismo. Godoy Cruz, por su parte, tampoco emitió precisiones.
Irrigación suspendió nuevas autorizaciones para conexiones cloacales en el Gran Mendoza
El Departamento General de Irrigación suspendió de manera preventiva la emisión de nuevas factibilidades de servicios cloacales en la Cuenca El Paramillo, una decisión que impactará sobre futuros desarrollos urbanos e inmobiliarios en amplios sectores del Gran Mendoza. La medida alcanza…
La decisión de Irrigación, amparada en las facultades de control que le otorgó la Ley Provincial 9.589, es la consecuencia directa de un crecimiento demográfico sostenido que no fue acompañado por las obras de infraestructura necesarias. Hoy, la cuenca presenta un marcado deterioro estructural, desbordes crónicos y serias dificultades para procesar los líquidos.
Cabe recordar que el colapso de la Colectora Máxima Noreste provocó graves derrames cloacales sobre canales de riego en Los Corralitos (Guaymallén). Este desastre ambiental derivó en una millonaria multa de 120 millones de pesos aplicada por Irrigación contra AySAM -bajo los cargos de “vertido clandestino de extrema gravedad” y conducta “reiterada y dolosa”-y en la imputación penal de su presidente, Humberto Mingorance.
Para salir de este problema, el Gobierno apunta a un plan de obras que incluye el Colector Colonia y el Colector Paramillo II, trabajos complejos en zonas de napas freáticas alta que demandarán al menos dos años de ejecución. Durante este bache temporal, Mendoza -que tiene un 83% de cobertura cloacal- obligará a los desarrolladores privados a volcarse a soluciones transitorias y alternativas de tratamiento biológico, tales como biodigestores, pozos sépticos o plantas compactas, para no detener por completo el motor de la construcción.
