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Un enfermero que cumplía funciones en un programa oficial de vacunación de Las Heras, en el ámbito del Ministerio de Salud provincial, fue separado hoy de su cargo luego de ser acusado de llevar adelante un sistema de emisión de certificados de vacunación apócrifos para menores. Por cada certificado, en apariencia se abonaban 170 mil pesos; y si las vacunas registradas como aplicadas incluían más de una dosis, por cada una se sumaban 60 mil pesos adicionales.

De acuerdo con la investigación judicial, la maniobra se habría sostenido durante un tiempo prolongado y funcionaba bajo una clave —aparentemente la frase “plan B”— que debían utilizar quienes accedían al certificado. Según trascendió, el contacto con el enfermero se lograba únicamente por recomendación.

El caso, que se encuentra en plena investigación, se desencadenó el viernes, cuando la coordinación del Ministerio de Salud en Las Heras tomó conocimiento de la presunta actividad irregular tras una advertencia proveniente de San Rafael. Allí, un médico del sistema público detectó que en una comunidad de familias deliberadamente antivacunas aparecían menores con el calendario completo de vacunas obligatorias registrado como aplicado, lo que activó de inmediato las alertas sobre posibles irregularidades.

Según los registros, esas vacunas figuraban como aplicadas en el centro de salud 22 de El Pastal.

El cruce de información hizo el resto. Las autoridades sanitarias radicaron la denuncia el viernes; el sábado se tomaron los primeros testimonios por orden de la Justicia; y este lunes se realizaron allanamientos tanto en el domicilio del enfermero señalado, así como en el centro de salud donde prestaba servicios.