La investigación por el asesinato de Germán David Di Giovambattista avanza sobre una trama compleja, con múltiples interrogantes abiertos y sin una hipótesis cerrada. A más de un día y medio del ataque ocurrido en la puerta de su casa de El Bermejo, en Guaymallén, los detectives policiales y judiciales trabajan contrarreloj para reconstruir la secuencia y dar con los cinco agresores que participaron del hecho de sangre.
Una de las principales líneas de trabajo se centra en el análisis de cámaras de seguridad, tanto privadas (con audio) como del sistema del CEO. Los registros no solo captaron parte de la violenta discusión previa al disparo, sino también el trayecto de fuga de los sospechosos.
Los investigadores lograron identificar el vehículo en el que se movilizaban: se trata de un rodado gris, con características ya establecidas en cuanto a marca y modelo. Sin embargo, ese dato se mantiene bajo estricta reserva para no comprometer la pesquisa. El objetivo es claro: seguir el recorrido posterior al ataque y determinar posibles puntos de escape o refugio.
La causa, en manos de la fiscal de Homicidios María Florencia Díaz Peralta, no presenta un camino sencillo. Por el contrario, cada elemento que surge suma dudas más que certezas.
En ese contexto, el móvil del crimen se transformó en el eje central del expediente. Todo indica que los agresores llegaron hasta la casa de calle Mathus Hoyos al 4400 con la intención de concretar un robo, pero con un objetivo específico: buscaban una moto.
Ese dato abrió un abanico de preguntas entre los pesquisas de la División Homicidios de Investigaciones. Di Giovambattista no tenía ningún vehículo de esas características, ni tampoco los vecinos inmediatos.
La insistencia de los atacantes en reclamar por una moto, según reconstruyeron a partir de testimonios y registros de audio, sembró una sospecha inquietante, que hasta este domingo no tenía una respuesta: ¿se equivocaron de domicilio?
La secuencia fue breve y brutal. Cuando la víctima advirtió la situación, salió a enfrentar al grupo armado con un machete. Hubo un cruce directo, una discusión que quedó parcialmente registrada con video y audio y que fue escuchada por testigos.
En medio de esa confrontación, uno de los sujetos accionó un arma de fuego mientras escapaban. El disparo impactó en una zona vital y terminó con la vida del trabajador municipal prácticamente en el acto. El plomo que ingresó por su cuerpo (a través de una axila), lo atravesó y no fue encontrado.
Cuatro minutos de tensión y quién era la víctima: cómo fue el asesinato del empleado municipal de Guaymallén
La escena se desató la madrugada de este sábado en la puerta de una casa de El Bermejo, en Guaymallén, y terminó con un hombre acribillado tras una violenta secuencia que duró unos pocos minutos. La víctima fue identificada como Germán…
Los investigadores también analizaron desde el principio el perfil de la víctima en profundidad, como ocurre en este tipo de expedientes. Di Giovambattista, nacido el 9 de marzo de 1986, no tenía antecedentes ni conflictos conocidos.
Se desempeñaba en el área de Automotores de la Municipalidad de Guaymallén y llevaba una rutina laboral estable. Su entorno más cercano coincidió en un punto clave: no tenía problemas con nadie ni estaba vinculado a actividades delictivas.
La declaración de su pareja reforzó la línea de que el ataque no habría estado dirigido específicamente contra él. La mujer aseguró que su esposo no tenía conflictos ni “andaba en cosas raras”, lo que volvió a poner en primer plano la posibilidad de una confusión por parte de los agresores.
Mientras tanto, la escena posterior al ataque también formó parte de la reconstrucción. Dos mujeres que pasaban por el lugar fueron las primeras en asistir a la víctima, incluso realizando maniobras de reanimación.
En paralelo, otro testigo corrió hasta la Comisaría 57ª para alertar sobre lo ocurrido durante la madrugada del sábado, lo que permitió activar el operativo policial y sanitario de inmediato. Sin embargo, cuando los efectivos llegaron, el hombre ya no presentaba signos vitales.
Con las imágenes, los audios y los testimonios en proceso de análisis, la causa dio algunos pasos sobre un terreno incierto. Los pesquisas buscan identificar a los cinco sujetos, establecer su recorrido previo y posterior al hecho, y determinar si actuaron con información errónea. La hipótesis de un intento de robo fallido convive con una duda que, gana fuerza: que hayan matado a la persona equivocada.
