El Gobierno provincial confirmó una rebaja impositiva para los regantes mendocinos, producto de una baja en la alícuota del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en la tarifa eléctrica.

La reducción del IVA sobre la energía eléctrica destinada al riego introduce un cambio directo en la estructura de costos del sector agropecuario. La medida, enmarcada en la Ley de Modernización Laboral, que fijó la alícuota en 10,5%, por debajo del 27% vigente hasta ahora.

En términos prácticos, implica una baja promedio del 13% en las facturas eléctricas de los usuarios alcanzados.

El Ente Provincial Regulador Eléctrico comunicó que el beneficio se aplicará de manera automática en todas las facturas emitidas desde el 1 de abril. La disposición alcanza a unos 8.000 regantes en la provincia, un universo relevante en la matriz productiva local, donde el riego artificial es un componente estructural de la actividad agrícola.

El impacto fiscal apunta a mejorar la competitividad del sector mediante la reducción de costos operativos, en un contexto donde la energía representa uno de los principales insumos para la producción. La rebaja impositiva se alinea con una estrategia más amplia de incentivo a la inversión productiva, aunque su efecto concreto dependerá de variables como la evolución de tarifas y la escala de cada explotación.

La implementación automática evita trámites adicionales, pero también limita la posibilidad de segmentación o focalización del beneficio.