El inicio del año trajo nuevos ajustes en el costo de vida para los hogares mendocinos. De acuerdo con el último informe difundido por la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE), en enero una familia tipo necesitó ingresos superiores a $1,24 millones para no quedar por debajo de la línea de pobreza en Mendoza.
El relevamiento indicó que una familia compuesta por cuatro integrantes, dos adultos y dos niños, debió reunir $1.247.162,13 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT), cifra que reflejó un incremento del 5,6% respecto de diciembre, cuando el valor había sido de $1.180.842,79. Este indicador contempló no solo alimentos, sino también bienes y servicios esenciales como transporte, vestimenta, salud y educación.
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Línea de indigencia
El informe oficial también detalló la evolución de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que define el umbral de indigencia. En enero, el monto mínimo que necesitó ese mismo grupo familiar para cubrir únicamente sus necesidades alimentarias fue de $517.496,66, lo que representó una suba mensual del 6,5% frente a los $485.943,54 registrados en diciembre.

Desde la DEIE explicaron que este aumento estuvo fuertemente influenciado por el comportamiento de los precios de Alimentos y Bebidas, una de las categorías con mayor peso en el consumo de los hogares. En enero, este rubro mostró un incremento del 3,8%, superando la inflación general de Mendoza, que se ubicó en el 3%.
Los datos reflejaron que los ingresos necesarios para evitar la pobreza y la indigencia continuaron creciendo a un ritmo elevado, especialmente en los sectores vinculados a la alimentación. En este contexto, las cifras oficiales volvieron a poner en foco la dificultad de los hogares para sostener su poder adquisitivo y la presión que ejerce la inflación sobre los presupuestos familiares.
