Octubre de 2025 promete ser un mes estelar. Viene cargado de motivos para levantar la vista al cielo: comenzamos con una espectacular superluna, seguida de noches progresivamente más largas, y culminando la segunda mitad con un novilunio perfecto para los cazadores de estrellas fugaces.

Los aficionados de la astronomía y también de lo esotérico tienen en cuenta los cambios que experimenta el satélite natural cada mes para realizar determinadas actividades. Muchos consideran que sus movimientos pueden impactar en la vida cotidiana y hasta en el ánimo de las personas. Un claro ejemplo es el efecto que puede tener en el corte de pelo, puesto que se cree que puede influenciar en su resultado. A su vez, hay muchos mitos que rodean este fenómeno.

El calendario de octubre

Luna llena (superluna): martes 7 de octubre
El instante exacto cae de madrugada, pero el gran espectáculo para la mayoría será al anochecer del 6 y del 7, cuando la Luna salga por el horizonte este y se vea enorme sobre edificios, sierras o la línea del mar.

Cuarto menguante: lunes 13 de octubre
A partir de aquí cada noche la verás más fina y más tardía, ideal para observar cráteres con prismáticos.

Luna nueva: martes 21 de octubre
Cielos oscuros en las noches del 20–22: momento perfecto para las Oriónidas.

Cuarto creciente: miércoles 29 de octubre
Ojo: el cambio de hora es el domingo 26, así que a partir de ese día pasamos a CET (UTC+1).

¿Por qué es superluna la del 7 de octubre?

Hablamos de superluna cuando la Luna llena sucede cerca del perigeo, su punto de máxima cercanía a la Tierra. No es que se vuelva “gigantesca”, pero sí se aprecia un poquito más grande y brillante que otras lunas llenas del año.

En 2025, la del 7 de octubre entra en esa categoría: está tan cerca del perigeo que notarás un plus de brillo y presencia en el cielo. Por si te gustan los nombres tradicionales, este plenilunio también coincide con la llamada “Luna de la Cosecha” (la luna llena más próxima al equinoccio de septiembre), así que doble motivo para celebrarla.

Cuándo y cómo verla mejor

Aunque el momento exacto del plenilunio sea de madrugada, la observación más cómoda y estética suele llegar con la salida de la Luna al atardecer. ¿Por qué? Porque cuando roza el horizonte, tu cerebro compara su tamaño con referencias cercanas (edificios, árboles, montes) y la percibe más grande: la ilusión es preciosa y muy fotogénica.

Lunes 6 de octubre (víspera): saldrá al caer el sol. Plantéate un mirador con horizonte despejado hacia el este.

Martes 7 de octubre (día de luna llena): otra gran oportunidad al anochecer. La iluminación será prácticamente del 100%, así que verás todos los mares lunares con mucha definición.

Llega el cometa C/2025 K1

El cometa C/2025 K1 se acercará a la Tierra por primera vez y será visible desde el hemisferio sur, especialmente en Argentina y Chile.

Octubre será el mes clave: el cometa alcanzará su perihelio (máximo acercamiento al Sol) el 8 de octubre de 2025, momento en que podría brillar con una magnitud de hasta 5.2, lo que lo haría visible con binoculares y, en condiciones ideales, incluso a simple vista.

El mejor período de observación será entre fines de septiembre y mediados de octubre, antes del amanecer y después del atardecer. En especial desde regiones rurales o elevadas de Argentina, Chile y Australia, donde la contaminación lumínica es menor.
Aunque el cometa estará más cerca del Sol en octubre, su mayor aproximación a la Tierra será el 24 de noviembre, cuando pase a unos 60,3 millones de kilómetros (0,40 unidades astronómicas).

El novilunio del 21 nos regala un cielo limpio de luz lunar justo en las fechas de máximo de las Oriónidas, la lluvia de meteoros que deja el cometa Halley en su órbita. No es la más intensa del año, pero sí muy agradecida: con cielos oscuros y algo de paciencia puedes ver decenas de meteoros a lo largo de la noche, sobre todo antes del amanecer.

Noches clave: del 20 al 21 y del 21 al 22 de octubre.

Dónde mirar: el radiante está en Orión (fácil de reconocer por el “cinturón” de tres estrellas alineadas)