El hecho ocurrió en setiembre del año pasado.

La Justicia del Este provincial avanzó este lunes en la causa que investiga el abuso sexual cometido contra la adolescente que en septiembre del año pasado ingresó armada a la escuela Marcelino Blanco, del departamento de La Paz, e hizo disparos antes de atrincherarse en el establecimiento.

En la audiencia celebrada esta jornada, el juez Ricardo Shulz dictó la prisión preventiva del celador acusado de ser el autor del abuso, un hombre de 61 años que ya se encontraba detenido bajo régimen domiciliario desde el viernes 27 de febrero.

Las pruebas fueron presentadas por el fiscal Héctor Rosas, y la medida cautelar quedó establecida bajo la misma modalidad de detención en su hogar que el imputado venía cumpliendo. El delito por el que se lo investiga es abuso sexual simple, en la modalidad de tocamientos.

El origen de la causa

Todo se remonta al 10 de septiembre del año pasado, cuando una alumna de 14 años -hija de un policía- ingresó al establecimiento educativo con un arma, realizó disparos y se atrincheró durante varias horas, alterando la tranquilidad de toda la comunidad paceña y convirtiéndose en noticia a nivel nacional.

Tras una prolongada negociación, la joven desistió y entregó el arma a efectivos del Grupo Gris de la Policía de Mendoza. Posteriormente fue derivada al Hospital Notti para recibir atención pediátrica y de salud mental.

Lo que en un principio pareció un episodio aislado cobró otra dimensión cuando la fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual, Laura Nieto, impulsó una investigación a partir de las declaraciones obtenidas en Cámara Gesell.

Las evidencias recabadas apuntaron a que la menor habría llevado el arma aquella mañana con la intención de dispararle a su presunto abusador. Sin embargo, el celador no se encontraba en la escuela ese día, ya que tenía franco, lo que frustró su plan.

Con la prisión preventiva dictada este lunes, la causa entra en una nueva etapa procesal, con el imputado formalmente bajo una medida cautelar que busca garantizar su presencia en el juicio y la integridad de la investigación.