Juan García Condorí luego de ser capturado en el Valle de Uco.

Juan García Condorí (47) llevaba casi dos años huyendo de los investigadores. Sobre él pesaba una circular roja de Interpol. La última vez que lo vieron en la localidad de Tarija, en Bolivia, fue cuando burló la custodia policial y salió de su casa “como si nada”, ayudado por alguien de su círculo íntimo y ante la mirada impotente del guardia que debía vigilarlo.

Permanecía con detención domiciliaria por la desaparición y asesinato de su ex esposa, Andrea Ventura Montero, pero nunca llegó a enfrentar el juicio: escapó antes de que el caso se elevara a la etapa oral. El caso tuvo gran repercusión mediática en el país norteño y generó fuertes cuestionamientos al sistema judicial por la falta de control a los detenidos con beneficios y presunta connivencia con uniformados.

Su libertad terminó en Mendoza este miércoles, luego de varios días de seguimiento. Efectivos de la División Unidad Operativa Federal de la Policía Federal de la provincia lo atraparon en Tupungato, después de una pesquisa que permitió ubicarlo en la zona urbana de ese departamento del Valle de Uco.

La llegada del sospechoso a la Delegación de la Policía Federal en Mendoza.

La detención fue rápida: un despliegue discreto, sin margen de reacción para el sospechoso en horarios nocturnos. De acuerdo con fuentes del caso que confirmaron la captura a El Sol, quedó alojado en la U-32 de los Tribunales Federales de calles Pedro Molina y España, a la espera del proceso de extradición.

La historia policial de muerte y fuga que lo persigue comenzó en mayo de 2022. Ventura Montero, madre de dos niños, había dejado el distrito San Lucas, en Chuquisaca, para mudarse a Tarija y trabajar como comerciante, detallaron los medios bolivianos.

Familiares y vecinos declararon que García Condorí nunca aceptó la separación y la hostigaba a pesar de la distancia. La investigación policial determinó que, a fines de ese mes, el sujeto se la llevó por la fuerza. Días después, su familia denunció la desaparición.

El 5 de diciembre de 2022, varios vecinos de Tolomosa alertaron sobre el hallazgo de un cuerpo en avanzado estado de descomposición. Los peritajes forenses confirmaron meses después que se trataba de Ventura Moreno. La autopsia estableció que murió por asfixia, lo que llevó al Ministerio Público a modificar la acusación a femicidio.

A pesar de la gravedad del caso, García Condorí permaneció varios meses con arresto domiciliario. Las advertencias sobre el riesgo de fuga quedó en la nada: no se modificaron las medidas cautelares y el juicio contra el sospechoso por el crimen nunca se desarrolló.

En junio de 2023, con ayuda de su nueva pareja, escapó con rumbo incierto. La mujer y el custodio fueron detenidos tras la evasión, pero el principal sospechoso logró su objetivo y dejó el país.

La información reveló que se escondía en el Valle de Uco. Hubo trabajos de seguimiento hasta que lograron ubicarlo. Así fue que los policías federales esperaron el momento justo y le cortaron la libertad para dejarlo a disposición de la Justicia federal de Mendoza.