S.A. Agulhas II, rompehielos sudafricano.

El S.A. Agulhas II, rompehielos sudafricano de investigación y suministro, se encontró frente a la pared de hielo antártica, uno de los escenarios más desafiantes del mundo. La embarcación, considerada una de las más modernas y versátiles para operar en zonas polares, cumplió una misión crucial que combinó abastecimiento de bases científicas y estudios sobre el impacto del cambio climático en el Océano Austral.

Construido en 2012 en Finlandia, el S.A. Agulhas II contó con más de 130 metros de eslora, capacidad para 100 pasajeros y ocho laboratorios científicos permanentes. Su diseño permitió abrirse paso entre espesos bloques de hielo, transportar suministros a la base sudafricana SANAE IV y, al mismo tiempo, llevar adelante proyectos científicos internacionales.

Este buque se ha convertido en un símbolo de la investigación polar africana, logrando hitos como el hallazgo en 2022 del Endurance, el mítico barco de Ernest Shackleton hundido en el mar de Weddell hace más de un siglo.

Investigación en la frontera del hielo

La actual expedición tiene como uno de sus ejes el estudio de la interacción entre océano y plataformas de hielo, clave para entender los procesos de derretimiento y fractura que influyen en la subida del nivel del mar.

Además, la misión desplegó robots marinos y planeadores submarinos autónomos para medir en tiempo real la absorción de dióxido de carbono, un proceso fundamental en la regulación climática global. Estos estudios, liderados por el Centro de Oceanografía y Cambio Climático de Sudáfrica (SOCCO), buscan mejorar la precisión de los modelos climáticos y aportar datos sobre la salud del Océano Austral.

Un rol estratégico en la Antártida

El avance del Agulhas II hasta la pared de hielo reflejó la importancia de Sudáfrica como puerta de entrada al continente blanco. Desde el puerto de Ciudad del Cabo, el país se consolida como plataforma logística y científica para la cooperación internacional en la región antártica.

La expedición no solo abastece a las estaciones de investigación, sino que también forma a nuevas generaciones de científicos. Decenas de estudiantes universitarios participan a bordo en prácticas de campo, consolidando capacidades locales en oceanografía, glaciología y biología marina.