Durante los primeros 15 meses del gobierno de Javier Milei, un total de 42.034 trabajadores fueron desvinculados del sector público nacional, lo que representa una reducción del 8,4% del personal estatal.
Se trata de uno de los recortes más significativos en la estructura administrativa del Estado argentino en las últimas décadas, impulsado por la política de ajuste fiscal que encabeza el Ejecutivo.
La información fue difundida este viernes por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, que dirige Federico Sturzenegger.
Según el informe oficial, el recorte genera un ahorro estimado de 1.635 millones de dólares anuales, considerando tanto los sueldos como los costos indirectos que representa cada trabajador para la administración pública.
El mayor número de bajas se concentró en la Administración Pública Nacional (APN), con una caída del 11,8% en su dotación. Le siguieron las empresas públicas, con una reducción del 15%, y los sectores de defensa y seguridad, que también registraron recortes, aunque en menor proporción.
Dentro de la APN, el impacto fue más notorio en los contratados bajo el régimen LOYS, que se redujeron un 50,7%. Los contratos bajo la Ley Marco cayeron un 18,6% y la planta permanente y transitoria un 6%.
Sturzenegger defendió el recorte como parte de una estrategia de eficiencia y austeridad, afirmando que se traduce en “menos impuestos para todos“. No obstante, el ajuste ha despertado fuertes críticas por parte de la oposición y gremios estatales, que advierten sobre el impacto social y la pérdida de capacidades en áreas estratégicas del Estado, como salud, educación, ciencia y desarrollo social.
