Cristian Gutiérrez, el joven detenido durante el fin de semana. La casa después del allanamiento y el secuestro.

En el corazón de Las Heras, un barrio tradicional del Gran Mendoza, se escondía la corta historia delictiva de Cristian Gutiérrez, un joven que llevaba una doble vida marcada por su actividad laboral y la tentación del narcotráfico.

En algunas jornadas, vestía el delantal de mozo en un restaurante local, mezclándose entre comensales y camareros. De noche, se transformaba en un distribuidor de drogas que utilizaba su Volkswagen Vento gris como instrumento para expandir su red de comercialización de sustancias ilegales.

Así lo determinaron investigadores de la Policía Federal de la provincia, quienes el fin de semana desarrollaron un allanamiento en su domicilio de calle Washington Lemos luego de semanas de seguimientos y lograron su captura y el secuestro de dinero y droga.

Dinero en efectivo que sería producto de la comercialización y la marihuana incautada.

Los policías no actuaron por casualidad. Durante más de un mes, efectivos de la División Unidad Operativa Federal realizaron un trabajo de inteligencia. Establecieron un perímetro de observación, documentaron movimientos sospechosos (registraron transacciones con filmaciones y fotografías) y compilaron evidencias que permitieron sostener la denuncia que habían recibido.

Durante las tareas de vigilancia, detectaron un patrón específico: Gutiérrez no solo vendía drogas desde su domicilio, sino que también había implementado un sistema de delivery que ampliaba su radio de acción. Su coqueto Volkswagen Vento se había convertido en una especie de “narcomóvil”, trasladando pequeñas cantidades de marihuana por diferentes sectores.

El 22 de marzo, la planificación policial se materializó. Con una orden judicial del Juzgado Federal de Garantías de Mendoza, los efectivos se prepararon para el allanamiento. Momentos previos al ingreso, observaron una transacción sospechosa en la vereda, lo que confirmó la actividad delictiva.

Cuando los policías ingresaron, Gutiérrez reaccionó de inmediato: saltó una medianera hacia la casa de un vecino e intentó correr para escapar de las esposas policiales, pero en su desesperación falló en otro salto y fue reducido.

El VW Vento gris de Gutiérrez fue detectado en maniores de delivery.

Mientras los testigos observaban la escena, el joven se largó a llorar en el suelo, resistiéndose a ser levantado. Los efectivos lo contuvieron y lo trasladaron nuevamente a su vivienda, donde se formalizó su detención. De acuerdo con los testigos, permaneció varios minutos en estado de shock sin que las lágrimas cesaran.

Durante el procedimiento, la Policía Federal incautó una suma importante de dinero en efectivo (superando el medio millón de pesos), marihuana fraccionada y elementos utilizados para la venta en pequeñas cantidades.

Gutiérrez quedó a disposición del Ministerio Público Fiscal, que lo imputó por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. La investigación, de acuerdo con las fuentes, siguió en curso para determinar si tenía cómplices y desmantelar la posible red de distribución en la zona.