Según datos oficiales del Ministerio de Salud, las atenciones en el sistema público por lesiones producidas por elementos de pirotecnia volvieron a subir luego de tres años en que estas cifras habían tenido un positivo descenso.
En concreto, en 2021 hubo 12 heridos; en 2022, 9; en 2023 bajó a 7 y en 2024 pegó un brusco salto a 15 heridos.
El dato muestra la secuencia entre 2021 y 2024, e incluye tanto a la Navidad como Año Nuevo. Hay que entender que en 2020, los departamentos de la provincia aprobaron respectivas ordenanzas para prohibir la comercialización de estos productos.
En 2021, los hospitales públicos de Mendoza recibieron a 12 personas que resultaron dañadas por la pirotecnia.
La tendencia siguió a la baja entre 2022 y 2023, pero volvió a levantar en 2024, ya con 15 personas que recibieron atención médica por quemaduras. Es decir, un nuevo salto en el sistema de salud.
Las estadísticas oficiales permitieron mostrar la preocupación que hubo este 25 de diciembre por la cantidad de explosiones a causa de los artificios en el Gran Mendoza.
El Gobierno provincial reconoció que faltaron controles sobre la venta, que está prohibida en la provincia.
Se han estado realizando controles, pero indudablemente vamos a tener que incrementar. Estamos solicitando a los municipios que se incrementen los controles específicos en la venta porque después cuando la gente ya lo tiene en sus casas es muy difícil“, admitió Hernán Amat, director de Relaciones con la Comunidad del Ministerio de Seguridad.
