El gobernador Alfredo Cornejo, junto a la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, y la vicegobernadora Hebe Casado, encabezó la presentación del plan de trabajo 2025 de la Policía Ambiental Minera.

El acto se realizó en la explanada de la Casa de Gobierno y estuvo alineado con el Nuevo Código de Procedimiento Minero, que establece estándares más rigurosos de sostenibilidad y control para la actividad minera en todas sus etapas.

Este cuerpo especializado, que en esta fase inicial cuenta con 49 integrantes, trabajará en coordinación con la Unidad de Gestión Ambiental (UGA) y, en caso necesario, con las fuerzas públicas. Además de la sede en la Ciudad de Mendoza, tendrá delegaciones en Malargüe, San Rafael, Valle de Uco y Alta Montaña, lo que permitirá una cobertura territorial estratégica.

Durante el evento, Cornejo destacó que la Policía Ambiental Minera contará con inspectores mejor capacitados, tecnología avanzada y sistemas digitales de control que garantizan la inviolabilidad de actas. “Queremos impulsar un crecimiento económico sostenible en Mendoza, asegurando rentabilidad para los inversores y cuidado ambiental para la provincia“, sostuvo.

Fortalecimiento institucional y objetivos claros

Por su parte, Latorre subrayó que el organismo ha sido consolidado con un enfoque colaborativo que integra el control ambiental con la actividad minera. “Aquí no hay minería y fiscalización por separado; hemos robustecido el equipo con nuevas incorporaciones, equipamiento y formación técnica”, explicó la ministra.

Latorre también enfatizó que la modificación del Código de Procedimiento Minero y la inclusión de parámetros de control social y ambiental son fundamentales para garantizar una minería sostenible. “Quienes decidan invertir en Mendoza deben saber que las actividades estarán bajo un riguroso control, diseñado para minimizar riesgos y proteger tanto a la comunidad como al medio ambiente“, aseguró.

Funciones claves de la Policía Ambiental Minera

Entre sus principales tareas, la Policía Ambiental Minera realizará inspecciones tanto en trabajos subterráneos como superficiales, verificará equipos, maquinarias y plantas de beneficio, y supervisará acopios y transporte. También se enfocará en la detección y corrección de irregularidades, promoviendo mejoras continuas en seguridad, calidad y sostenibilidad.

El organismo verificará que las actividades se ajusten a las Declaraciones Juradas de Producción y Buenas Prácticas, así como a los Informes y Declaraciones de Impacto Ambiental. Estas acciones buscan garantizar que la minería en Mendoza cumpla con los más altos estándares de cuidado ambiental y social.