En sus últimos viajes oficiales, el presidente Javier Milei ha utilizado aviones privados para asistir a los diferentes países que visitó. La razón de la contratación de estas aeronaves es que el avión presidencial, un Boeing 757-256, no cuenta con las habilitaciones correspondientes para volar desde hace más de tres meses.
La aeronave oficial tiene sus licencias vencidas desde el 27 de junio de este año. Desde entonces, la Secretaría de la Presidencia de la Nación, a cargo de Karina Milei, ha convocado a dos licitaciones para que terceros realicen las inspecciones de las partes del avión, pero no se han llegado a buen puerto.
Desde que el Boeing 757-256 se encuentra detenido, Milei ha realizado una serie de viajes al exterior. Uno de ellos fue a la ciudad de Sun Valley, en Estados Unidos, el pasado 12 de julio; ese traslado al Ejecutivo le costó 376 mil dólares. Dos semanas después, el presidente viajó a Francia en una compañía privada, con un servicio de 343 mil dólares.
El Boeing 757-256 fue adquirido por el Estado durante la presidencia de Alberto Fernández en 2022, a cambio de 25 millones de dólares. La negociación incluyó un pago en efectivo de 22 millones de dólares, más la cesión del viejo Tango 01.
Actualmente, el avión oficial se encuentra en el sector militar de Aeroparque, a la espera de que finalmente la Casa Rosada concrete la licitación para inspeccionar las partes y poner a punto la unidad.
Desde el área que conduce la hermana del presidente señalaron que la inspección Check-C es una revisión que el fabricante impone cada tres años y que consiste en analizar cada una de las partes de la aeronave para verificar su funcionamiento. Si no se realiza, el avión no puede moverse, como ocurre en la actualidad.
En las fallidas licitaciones que abrió el Gobierno se presentaron varias empresas, entre ellas “Alpha Aviation Group LLC”, “Xtreme Aviation LLC”, “Servicios Aeronáuticos Quintana” y “Commercial Jet INC”. Las primeras tres fueron desestimadas por cuestiones técnicas, y la última, por no cumplir con el plazo establecido para mantener la oferta.
A pesar de que el proceso se declaró fracasado, en el Gobierno sabían que era necesario llevar a cabo esta inspección ante la necesidad de contar con la aeronave para trasladar al jefe de Estado.
Durante el mes pasado, la Casa Militar lanzó una nueva licitación para realizar la inspección “1C Check” tanto en el país como en el exterior.
Se espera que el proceso de revisión del avión tenga un costo cercano a los 700 mil dólares, ya que en la anterior licitación la Dirección de Planificación y Mantenimiento Aeronáutico había indicado que el costo estimado ascendía a 677.876 dólares estadounidenses.
