Luego de varios meses de estabilidad, hace algunas ruedas que el dólar blue empezó a tomar velocidad, generalmente en pequeños ajustes diarios. Pero este lunes pegó un salto de $60, su mayor suba diaria desde el 9 de enero, para cerrar a $1.160 para la compra y a $1.180 para la venta en la city porteña. En las cuevas del centro mendocino operó a $1.160 y $1.183, respectivamente.
La suba del blue tiene varias motivaciones, mientras el Gobierno se aferra a su estrategia de mantener la referencia del 2% mensual para el oficial. Para llegar a $1.180, su precio nominal más alto desde febrero, se combinaron la decisión del Banco Central (BCRA) de acelerar la baja de las tasas de interés a niveles muy negativos en términos reales (la tasa de política monetaria pasó del 50% al 40% anual), un menor volumen de divisas operado en el mercado oficial y la fuerte expansión de la base monetaria.
La semana pasada, tras el anuncio de que la inflación cayó a un solo dígito en abril, el equipo económico liderado por Luis Caputo profundizó la estrategia de licuación, con el BCRA recortando por sexta vez la tasa de política monetaria desde la llegada de Javier Milei al poder. Esa decisión impactó de lleno en los vehículos de ahorro más populares entre los argentinos, como son principalmente los depósitos a plazo fijo tradicionales.
Economistas y analistas coinciden en que esta medida impactó directamente en el incremento del dólar blue, debido a que mantener pesos e invertirlos en plazos fijos es cada vez menos atractivo.
Otra razón es que desde hace varios meses, el dólar blue viene perdiendo frente al aumento de la inflación, mostrando un notable desequilibrio que impulsa la actual corrección en el precio del paralelo. También este lunes el mercado presentó una marcada falta de oferentes de la divisa, por lo que los valores buscan adecuase a la demanda.
Además de la suba del blue, también crecen los dólares financieros. De esta manera se vuelve a agrandar la brecha cambiaria: el contado con liquidación ya está 25% arriba del oficial, mientras que en el caso del MEP la brecha se fue al 22%. Esto podría impactar sobre las expectativas de devaluación y entorpecer el proceso de desinflación que se viene observando en los últimos meses.
Lo cierto es que el aumento del dólar libre en los últimos días ya supera el 10%, situación que para algunos analistas corrige una situación de atraso cambiario. “El mercado comienza a ponerle precio al atraso”, plantea Fernando Camusso, director de Rafaela Capital, al diario La Nación. “La baja de tasas comienza a erosionar la fuerte desmonetización. Es decir, empezamos a ver competencia tasas en pesos vs. dólar”, agregó.
“Es lógico que el blue sea el que más reacciona, porque es el que quedó como el mercado más chico, y se mueve con poco volumen”, señaló al mismo medio el analista financiero Christian Buteler, quien consideró que “las condiciones están dadas para que el dólar se recupere o rebote están dadas hace rato”.
Pese a esta volatilidad en el mercado cambiario, el Gobierno intentó llevar calma al transmitir la idea de que el tipo de cambio se mantiene casi estable, y rechazando el diagnóstico de que hay un atraso cambiario.
