A casi cuatro meses de asumir a la presidencia, Javier Milei y su gabinete se muestran satisfechos por el alto nivel de aceptación social que tiene el Gobierno a pesar de los índices de inflación, del aumento del precio de las tarifas y la ola de despidos en el sector público. Por eso, desde Casa Rosada minimizan las amenazas de un posible paro de la CGT como los reclamos que llevando adelante diferentes gremios estatales.
“A nosotros no nos perjudica. En realidad, nos suma. Lo mejor que nos puede pasar es tener a la CGT de enemiga”, manifestaron desde Balcarce 50. Mientras tanto, la cúpula de la central obrera pactó para el 11 abril una nueva reunión para definir si llevan adelante o no otro paro general contra las políticas de ajuste.
Un sector cegetista considera realizar una nueva huelga general para el próximo 1° de mayo. Mientras que el grupo que encabeza Pablo Moyano no lo ven con malos ojos, pero analizan otros tipos de reclamos. Cabe recordar que la CGT ya le hizo un paro general a Milei el pasado 24 de enero.
Héctor Daer, secretario General de la CGT reveló: “El jueves 11 vamos a hacer una reunión del consejo directivo en la que definiremos la modalidad de la medida de fuerza. No se descarta nada, ni paro, ni movilización”. A su vez, el dirigente gremial remarcó que la decisión que tomen dependerá de nuevo proyecto de reforma laboral que ingresará en breve al Congreso.
El líder del gremio de los trabajadores de la sanidad remarcó que los reclamos de los sindicatos estatales no se enmarcan solamente en los despidos del sector público, sino también contra el plan económico que lleva adelante la gestión libertaria.
“No es un tema de despidos solamente. El despido es la consecuencia de la destrucción del Estado“, finalizó Daer.
Mientras que del lado del Ejecutivo creen que la confrontación con la dirigencia sindical mejora su imagen en la sociedad porque “es pelearse con alguien que está muy desvalorizado”. A su vez, son optimistas respecto de la situación económica.
