Lionel Messi, en proceso de recuperación de una lesión, se encontraba a la salida del entrenamiento del Inter Miami cuando un grupo de fanáticos argentinos lo esperaba. Con la ayuda de Antonela Roccuzzo, los seguidores lograron cumplir su sueño de estar cara a cara con el astro del fútbol.
El jugador de 36 años bajó su ventanilla y saludó a las personas que se le acercaron.
“Me muero, me muero, no lo puedo creer“, gritaron mientras una mujer aprovechó para tomarse una selfie con el astro rosarino.
“Anto, con vos también”, le solicitó a la esposa de Leo.
“¿Te puedo dar un abrazo, te puedo dar la mano?”, rogó otro de los chicos que tenía puesta la camiseta de la selección argentina, con la voz quebrada, a lo que Messi accedió con naturalidad.
Luego de lograr su cometido y sacarse una foto con su ídolo, los fanáticos le agradecieron: “Gracias Leo, te amo Leo, te quiero mucho en serio”.
