El Perita es visto diariamente en el Campo Papa. Tiene cuatro pedidos de captura. Se pixela su rostro porque puede ir a rueda de personas.

El viernes por la noche se produjo otro tiroteo con un herido en el Campo Papa de Godoy Cruz. Ocurrió en medio de la violenta guerra narco que se potenció a principios de este año. El agresor fue rápidamente identificado por dos testigos presenciales. Al momento del ataque, presentaba tres pedidos de captura por diferente hechos recientes y era uno de los objetivos de los efectivos de Investigaciones y el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello cuando se desarrollaron los allanamientos masivos en el asentamiento del oeste departamental.

Se trata del Perita, Pablo Andrés Luca Vargas, de 35 años y sobrino de la reconocida jefa narco condenada Sandra Jaquelina Vargas, la Yaqui. Este hombre, quien fue uno de los condenados en el 2016 por abuso de armas en las causas provinciales contra la banda que lideraba la mujer de 47 años, viene siendo noticia desde hace semanas por diversos hechos cometidos con armas de fuego.

Vecinos lo han detectado armado en la zona con dos pistolas, “ebrio y empastillado” y “disparando todas las noches” hacia viviendas, personas o simplemente al aire. A pesar de los trabajos de campo y de inteligencia de los pesquisas, el Perita continúa merodeando en ese y otros barrios para sembrar terror. Aseguran que se mueve en bicicleta, con chaleco antibalas y “teñido de rubio”.

Está  “resguardado” por un par de mujeres que también se encuentran en la mira por comercio de drogas desde hace meses en el oeste godoicruceño: “La Gorda Celeste y la Pato”, tal como viene revelado este diario desde hace meses.

La última víctima del Perita fue un joven de 26 años conocido en la zona por ser el hijo de Juan “Chicho” Páez, el hombre que estuvo en la casa de donde salieron los balazos que terminaron con la vida de Cristian Mauricio Gelvez, el marido de la Yaqui, en enero del 2014. Fue testigo protegido en el expediente y estuvo viviendo en un domicilio de Guaymallén por pedido judicial, pero las autoridades le cortaron ese beneficio y tuvo que volver a su domicilio del Campo Papa.

Paez padre fue uno de los 30 detenidos el martes 12 de este mes, cuando más de 800 policías de Mendoza sitiaron la villa ubicada sobre calle Presidente Arturo Ilia. Problemas con la documentación de un arma de fuego que le hallaron motivaron su traslado al penal.

Al mismo tiempo, algunos familiares mantenían fuertes cruces con la familia Valdivia, reconocidos vendedores de estupefacientes del sector. Miguel Ángel Valdivia, conocido como el Pollo, fue asesinado el 6 de este mes y su hermano quedó detenido en una causa de drogas junto con quien era su socio, Alan Campos Forquera, conocido como Farolito.

Desde hace años, la relación entre los Páez y los Vargas es conflictiva. Con el paso del tiempo, y con los cruces con la banda de la Yaqui cada vez más frecuentes, la familia Páez fue atacada varias veces en su domicilio porque el Chicho era testigo en la causa por el crimen de Gelvez, la que terminó con Javier Carnicero Quirino condenado a 13 años y 8 meses de encierro en el 2016.

Inclusive, El Sol reveló y estuvo en la escena cuando en noviembre del 2017 la propiedad del Chicho Páez recibió más de 20 impactos de bala en diferentes sectores. Prácticamente, la familia no podían salir del lugar.

Cómo se produjo el último ataque

Lo cierto es que el viernes a las 23, ingresó un llamado al 911 advirtiendo sobre una persona que había ingresado al Hospital del Carmen con lesiones de arma de fuego. El hecho, describieron los testigos, fue en zona de la manzana C. El herido era Juan Carlos Páez, nacido el 29 de octubre de 1997 y domiciliado en la manzana F.

Efectivos de la División Homicidios se dirigieron hasta el nosocomio y entrevistaron a un médico de guardia y el diagnóstico reveló que presentaba heridas de arma en el muslo derecho, en la mano izquierda (ambos con orificio de entrada y salida) y otra lesión en la zona lumbar que dañó el intestino, quedando alojado el proyectil en su vientre.

La madre y la novia de la víctima, de 43 y 27 años respectivamente, se encontraban en la escena cuando sorpresivamente apareció un sujeto desde un pasillo “todo cubierto” efectuando disparos sin mediar palabras contra el joven Páez. Después del ataque, el agresor reveló su rostro y fue reconocido por las dos mujeres como el popular “Perita“. Así fue que lo identificaron y quedó marcado como el autor de los disparos.

El Perita tiene domicilio en el Campo Papa, sobre calle La Virgen, a metros de una cancha de fútbol. Al momento de ese hecho, tenía tres pedidos de captura vigente (ahora sumó un cuarto). Uno de esos casos por lo que se los busca ocurrió en el barrio Los Paraísos, horas antes de que el hijo de la Yaqui Vargas, Mauro Jesús Gelvez, resultó baleado el 29 de enero de este año.

A las 20 y minutos antes de que terminara el domingo 28, dos hermanos fueron baleados en ese complejo con tres horas y media de diferencia. Fueron identificados como Gastón y Enzo Zárate. Uno recibió un balazo en el abdomen y otro en una pierna.

Para los pesquisas, el autor de esos disparos fue el Perita junto con su pareja, una mujer que fue capturada durante los allanamientos masivos del martes 12 de este mes y tenía domicilio en el barrio Corredor Urbano II.