Cañizarez tenía 41 años.

Durante la tarde del jueves 26 de octubre del año pasado, la tensión se sentía en el ambiente dentro del barrio San Martín de Ciudad. Desde el inicio de esa jornada, se hablaba de grupos delictivos que contaban con una importante cantidad de armas y estaban preparados para salir a atacar a sus rivales.

Si bien hacía días que los enfrentamientos entre bandas antagonistas se venían registrando en el popular complejo del oeste de Capital y en las inmediaciones, esa noche se esperaban momentos de extrema violencia. Y así sucedió.

Más de 50 disparos se registraron en medio de la madrugada del viernes 27 en el sector norte de la barriada, pero la única víctima fue una mujer inocente. Se trataba de Nancy María Victoria Cañizarez Zanluchi (41), quien recibió un impacto de bala en el abdomen cuando salió a la puerta de su casa porque creía que se trataba de fuegos de artificio.

Exactamente, cuatro meses después del hecho de sangre, durante la madrugada de este martes, la mujer dejó de existir tras una larga agonía.

De esta forma, se transformó en la tercera víctima fatal que dejó esa seguidilla de tiroteos en el barrio San Martín, sumándose a los asesinatos de Rodrigo Martín Pelayes, ultimado a tiros el 2 de octubre; y Gustavo Martín Lulo Corzo, baleado el 7 de octubre y fallecido el 1 de diciembre en el Hospital Central.

De las averiguaciones practicadas en ese momento por El Sol, surgió que horas antes del feroz cruce armado, un grupo de sujetos “armados hasta los dientes” se había reunido en la zona de las manzanas 40 y 41.

En ese sector tiene base un conocido malviviente, identificado como Hernán Alessandro Baigorria Fontagnol -actualmente se encuentra con pedido de captura- y estaba enfrentado con apodado el Mota, oriundo asentamiento 8 de Abril de Las Heras.

La información agrega que Cañizarez era familiar de ese personaje lasherino, pero nada tenía que ver con ese conflicto. Los detectives estiman que ese parentesco pudo haber sido el motivo por el que se registraron disparos en ese sector del complejo.

Lo cierto es que la mujer salió a la entrada de su domicilio de la manzana 27 porque escuchó detonaciones y pensó que eran petardos o cañitas voladoras. Fue allí cuando la alcanzó un plomo y la lesionó a la altura del estómago.

A raíz de eso, fue internada en grave estado en el Hospital Lagomaggiore, donde permaneció algunos días en Terapia Intensiva. Su cuadro fue mejorando y pasó a sala común menos de una semana después.

Incluso, alcanzó a escribir el 31 de octubre un mensaje a través de su cuenta de Facebook y agradeció a sus allegados por el apoyo recibido

El mensaje que la víctima dejó luego del impacto que recibió.

Pese a esa mejoría que mostró, con el pasar de los días su estado fue empeorando nuevamente y nunca pudo salir adelante. Luego de cuatro meses de agonía, los médicos confirmaron su deceso la madrugada de este martes.

La causa por el asesinato se encuentra a cargo de la fiscal de Homicidios Claudia Ríos. Hasta la tarde de este martes, se encontraba sin detenidos.