Luego del fuerte viento Zonda que se registró el pasado fin de semana, con máximas que superaron los 33 grados, ingresó un frente frío que hizo descender los registros mínimos y máximos. Además, este jueves varias zonas de Mendoza amanecieron con nevadas.

“Además del frente frío que ingresó en gran parte del territorio provincial, se sumó una circulación de baja presión en altura, es decir, una vaguada, que provocó precipitaciones níveas en alta montaña (tanto del lado chileno como argentino) e hizo descender notoriamente las temperaturas”, comentó el meteorólogo Fernando Jara.

El fenómeno no es novedoso, se estaba esperando y dejó, además, nevadas y lloviznas en sectores cercanos a la cordillera, sobre todo, en el Valle de Uco y Malargüe.

“La inestabilidad perdurará hasta este jueves y el viernes comienzan a mejorar las condiciones, aunque las mínimas, sobre todo en los sectores cercanos al oeste serán bajas que podrían estar por debajo de 0 grados, por lo que se podrían generar heladas parciales, de corto plazo”, agregó el profesional.

En Potrerillos y El Salto también se pudo percibir una leve nevisca que embelleció los paisajes de la zona.

Foto: @jeromefreetalk

La situación en alta montaña

El mismo escenario se presenta en cordillera, con nevadas intensas y mal tiempo. La situación hizo que se cierre el Sistema Integrado Cristo Redentor y estiman que recién este viernes podría habilitarse para todo tipo de vehículo.

De acuerdo con la información oficial, unos 10 mil chilenos se encuentran del lado mendocino, aguardando cruzar al vecino país.

Cómo sigue el tiempo

Con el paso del sistema frontal, la atmósfera comienza a estabilizarse y para el viernes, por la tarde se prevé buen balance de radiación solar. Se estima que la máxima llegue a los 23 grados, en tanto, en horas de la mañana persistirá el frío, con una mínima de 5 grados.

El sábado mejoran aún más las condiciones y así continuará a lo largo de la semana. Se esperan mínimas que rondarán los 12 grados y máximas por encima de los 30.