La Inspección General de Seguridad (IGS) pidió este viernes el pase a disponibilidad del suboficial del Grupo Especial de Seguridad (GES) que provocó la muerte de un perro adiestrado que recibía entrenamiento policial, mientras manejaba ebrio en Palmira, San Martín.
Si bien al funcionario ya se le había iniciado un expediente administrativo por conducir bajo los efectos del alcohol -motivo por el que también se le inició un proceso contravencional en un Juzgado de Paz del Este-, su situación podría empeorarse en caso de que se confirme que el can fallecido pertenecía a la División K9 del GES.
De acuerdo con fuentes policiales consultadas, el pastor belga malinois llamado Indio fue entregado en comodato al Ministerio de Seguridad. Incluso, estuvo presente en cursos de entrenamiento, viajes, y hasta sus ingresos y salidas a la base de ese grupo de elite policial quedaban registrados en el libro de novedades.
Por eso, desde la IGS buscan establecer el can era formalmente parte del GES y por ese motivo, pidieron la disponibilidad del suboficial que estaba a cargo del entrenamiento del perro.
Debido a que el efectivo se encontraba con una licencia por antigüedad, recién cuando retome sus actividades el sábado 30 de este mes, quedará a disposición de la IGS. Seguirá cobrando su salario con normalidad, pero no podrá sacar servicios extraordinarios y tampoco contará con su arma reglamentaria, explicaron las fuentes consultadas.
El caso
Fue alrededor de la 1.35 del jueves cuando llamados al 911 advirtieron sobre un Peugeot Partner que llevaba arrastrando a un perro por las calles del citado distrito sanmartiniano.
Policías localizaron el rodado en el cruce de calles Italia y Gagliardi y le frenaron la marcha. El conductor, de 44 años, se identificó como miembro de la fuerza y les explicó que no se había dado cuenta de lo sucedido.

Además del perro que llevaba colgando de una cuerda y que perdió la vida, el suboficial también tenía a bordo del vehículo utilitario a un pastor alemán, que se encontraba en buen estado de salud.
De acuerdo con la reconstrucción, el hombre iba manejando cuando se abrió la compuerta de la camioneta y el pastor belga malinois cayó al asfalto, siendo arrastrado por varios metros.
Posteriormente, al policía le hicieron el test de alcoholemia al policía, que permitió establecer que tenía 0,82 gramos de alcohol por cada litro de sangre, motivo por el que fue demorado.
