La conducción nacional de la Confederación General del Trabajo (CGT) se reunirá este jueves para analizar la “situación económica y social” del país. Se trata del primer encuentro del año, que se realizará a partir de las 15 en la sede de la central obrera de la calle Azopardo 802, en el Bajo porteño.
Según reconoció un dirigente cegetista, se prevé la difusión de un documento que tendrá como eje una “advertencia a toda la dirigencia política”, tanto del oficialismo como la oposición, “por los riesgos derivados de un eventual empeoramiento de las condiciones económicas, de por sí tensionadas al máximo por el descontrol inflacionario”.
“En el texto se hablará del riesgo de descomposición social en caso de que el Gobierno no encuentre un rumbo de estabilidad económico, fruto de un acuerdo entre las fuerzas políticas para poner fin a la escalada de los precios. También se mencionará como imprescindible un compromiso de los formadores de precios para hacer frente a la dura situación de los trabajadores con y sin trabajo”, remarcaron los voceros.
En el borrador de ese documento, los sindicatos aliados al Gobierno advierten sobre una escalada inflacionaria que “pulveriza el poder adquisitivo de los salarios” y califican como “inaceptables” los índices de pobreza (40%) y de informalidad laboral (43,3%).
“Los índices de inflación y pobreza deben encabezar las prioridades para la adopción de medidas y acciones urgentes. Toda la dirigencia en general debe tomar conciencia de que ya no hay más margen de deterioro económico sin riesgo de descomposición social. Ante este escenario la CGT insta a la convocatoria de un gran consenso político, económico y social que permita alcanzar acuerdos básicos para el diseño de un programa de mediano y largo plazo, promoviendo el desarrollo, la producción y el trabajo como instrumentos necesarios y urgentes para superar la crisis y trazar un horizonte de crecimiento con justicia social”, dice uno de los fragmentos del borrador.
Y agrega: “Que las especulaciones cortoplacistas de una etapa pre electoral no posterguen la generación de acuerdos estratégicos, dentro de un modelo de crecimiento sostenido e inclusivo. La dirigencia política, sin distinciones partidarias, sin diferencias entre oficialismos ni oposiciones circunstanciales y con la responsabilidad de ser depositarios de la confianza y de la representación que la ciudadanía les otorga a través del voto, deben asumir el compromiso que les cabe en la sucesión de crisis recurrentes que a través de los años han llevado a nuestro país a la situación actual. El contexto económico y social es de tal gravedad que no permite especulaciones personalistas ni sectoriales”.
“La sociedad argentina atraviesa una compleja crisis económica y social, heredada y agravada por un escenario de inestabilidad macroeconómica que se manifiesta a través de una escalada inflacionaria creciente que pulveriza el poder adquisitivo de los salarios; escasez de divisas, informalidad laboral y un proceso de aumento en su pobreza estructural, inaceptable para la Argentina, que alcanza a un 40% de nuestro pueblo, condenando a la marginalidad a millones de argentinos y argentinas y ponen en serio riesgo la cohesión social”, señala el documento elaborado por Gerardo Martínez, líder de la UOCRA, que será aprobado este jueves.
Allí la CGT también reclama que el Gobierno y la oposición “deben asumir el compromiso de erigirse en garantes del bienestar colectivo, tanto para minimizar los efectos de la crisis así como para promover la recuperación socioeconómica y asentar los pilares para un crecimiento sostenido, sustentable e inclusivo de mediano y largo plazo”.
