Delincuentes perpetraron una violenta entradera la mañana de este lunes en la vivienda de un abogado penalista en el barrio Ujemvi de Las Heras. Los autores iban en busca de una colección de armas de fuego y para llegar al botín agredieron a familiares del letrado.
En total, se llevaron siete pistolas, un revólver y municiones que estaban guardadas en una habitación de la propiedad.
El hecho encendió las alarmas de las autoridades policiales de la zona, ya que las armas podrían terminar en el mercado negro, en caso de que no sean recuperadas a tiempo.
Por ese motivo, personal de Investigaciones trabaja para identificar a los maleantes. En ese sentido, la cámara de seguridad de un vecino captó parte del recorrido del automóvil en el que se movilizaban los malvivientes y podría transformarse en la clave para ubicarlos.
En tanto, la hipótesis principal sostiene que los maleantes contaban con el dato sobre el arsenal, ya que no se llevaron otros objetos de valor de la casa, más allá de un anillo de oro que también estaba en el cuarto del profesional.
Además, las víctimas revelaron que a mediados del mes pasado un sujeto irrumpió en la propiedad y sustrajo un maletín con una computadora portátil, una agenda y sellos del abogado, identificado como Sebastián Raúl Anzorena, de 43 años.
En esa ocasión, la madre del letrado sorprendió al ladrón in fraganti, pero alcanzó a darse a la fuga. Ahora, la mujer sostuvo que se trata de uno de los asaltantes que actuó este lunes junto a dos cómplices.
El asalto
La información policial señala que cerca de las 10 el sobrino de Anzorena, de 26 años, estaba regando en la vereda de la casa de sus abuelos, en la manzana 13 del tradicional complejo lasherino.
Cuando el joven abrió el portón para entrar al domicilio, fue sorprendido por dos sujetos que llegaron a bordo de un Toyota Corolla gris oscuro. Uno de los sospechosos le colocó un arma de fuego en la nuca y lo obligó a ingresar.
El chico ofreció resistencia, ya que en el interior se encontraban sus abuelos, de 80 y 86 años, y no quería que los lastimaran. Pero el individuo que portaba el arma le propinó entre cinco y seis culatazos en el tabique para reducirlo.
Luego, lo dejaron en el interior de la lavandería y llamaron al cómplice que estaba al mando del Corolla para que lo custodiara, sostiene el relato.
Así, los asaltantes accedieron al inmueble y abordaron al matrimonio de jubilados. Con vehemencia arrojaron a la mujer al piso y su esposo respondió dándole un puñetazo a uno de los ladrones.
Acto seguido, al octogenario lo arañaron en el rostro y sufrió un culatazo en la nariz. Fue allí cuando los sospechosos comenzaron a exigirles que les dijeran el lugar donde guardaban el arsenal: “¿Dónde están las armas?”, les gritaban.
De esa forma, lograron dar con la colección de ocho armas que estaban guardadas en la habitación del abogado.
De allí sustrajeron dos pistolas Glock calibre 9 milímetros (una modelo 17 y otra 19); una pistola Hi Power del mismo calibre; una pistola CZ 75 9 mm; dos pistolas Bersa 9mm (una TPR y otra BP9CC -tenía el cargador colocado con 7 municiones y una en recámara-), una pistola Norinco 1911 calibre 45 y un revólver Taurus calibre 357, detalla la información.
Asimismo, aprovecharon para llevarse un anillo de oro que también estaba guardado en el mismo lugar, agregaron las fuentes consultadas.
Posteriormente, los malvivientes cargaron el botín al automóvil y escaparon hacia el oeste por calle Los Lirios, para luego perderse de la vista de los testigos.
Las víctimas se comunicaron con la línea de emergencias 911 para alertar sobre lo sucedido y personal de la Unidad Especial de Patrullaje Las Heras (UEP), la Unidad Investigativa Departamental Las Heras (UID), la División Robos y Hurtos y la Policía Científica trabajaron en la escena.
