Al leer las predicciones para un nuevo año, probablemente la mayoría de las personas esperan encontrar información de cómo va a estar el año, saber qué es lo que viene. Y suele ser una lectura breve y olvidadiza, que a lo más generará una o dos ideas que duren unos pocos minutos en la mente y luego se disipen.
Pero la información en sí no es poder ni conocimiento. Al igual que como la big data de una empresa no sirve de nada si no se procesa y se vuelve accionable para la toma de decisiones. De nada sirve saber cómo va a estar el año si no sabes qué es lo que tú quieres para tu vida en este año que inicia.
Leer por leer como viene el año, sin detenerte a pensar en tus planes es como pedir viento para izar tus velas sin saber a qué puerto quieres llegar.
A continuación yo te iré contando las principales alineaciones y los influjos que estaremos recibiendo del clima astrológico para nuestro planeta, ese es mi trabajo como oráculo y tu trabajo es detenerte después de cada párrafo y pensar cómo vas a usar la información que acabas de leer.
2023 es un año de despertares. Plutón entra a Acuario, la última vez que visitó ese signo fue entre 1778 y 1798, sino sabes mucho de historia, fue un momento de reivindicación de derechos y cambios radicales de orden social – revolución industrial, ilustración, revolución francesa, derechos de la mujer-. Sin duda que hoy los tiempos son otros y esta vez los cambios de orden social vendrán impulsados por la tecnología que viene facilitando la expresión individual y la búsqueda de libertades. Es un momento de grandes saltos, pero debes ser astuto y no perder tu identidad en la voz de la mayoría y en las modas. Debes preguntarte: ¿cómo elijo yo mis verdades?.
2023 es un año de contrastes. Recordemos que en el 2021 entramos a 200 años de energía de aire, antes atravesamos 200 años de energía de tierra. Para muchos, la velocidad y celeridad de estos tiempos genera aversión al cambio porque lo relacionan con un potencial fracaso y pérdida de lo logrado. Y cuando uno tiene miedo por decidir no hay nada mejor que otro decida por mi. Y el gran riesgo de este 2023 y 2024 con Saturno en Piscis es el surgimiento de salvadores. Líderes mesiánicos que señalaran caminos de cómo vivir. Los veremos como líderes de opinión, influencers y presidentes de países y grandes corporaciones. Muchos levantarán bandera y se volverán seguidores. Todos estaremos predispuestos a buscar gurús. Para no seguir a ciegas caminos que no son los tuyos, debes preguntarte ¿cómo me estoy haciendo cargo de mis acciones y decisiones?
2023 es un año de avances. Júpiter ingresa a Tauro, Mercurio retrogradará en signos de tierra, Venus retrogradará en Leo y los nodos del karma ingresan al eje Aries-Libra. Tres esferas de destino existían para los antiguos – el destino incognoscible como las olas del mar, el destino adquirido como los materiales de construcción de un navío y el destino elegido como el rumbo de un viaje-. Solo avanzarán quienes definan su rumbo y estén dispuestos a conocer su barco. Habrá presiones económicas a nivel global, que no serán en sí crisis de pobreza, sino más bien de deseo de riqueza. Quien tenga facilidad para ver el vaso medio vacío este año lo padecerá, pero quien esté dispuesto a volverse su propio proveedor de tiempo, energía y recursos encontrará grandes oportunidades. Cada vez que sientas limitación y carencia debes preguntarte: ¿qué necesito de mi mismo?
Finalmente debo recordarte dos cosas: la vida tiene ritmos, por más que desees acelerarlos, muchos de ellos están fuera de tu alcance. Aprende a ver las olas. Y aunque suene una misma canción de fondo, cada uno elige cómo bailarla. Sin duda que la gran clave para este año es cultivar la verdadera individualidad y confianza en uno mismo.
