En el último minuto del partido, los corazones de los hinchas argentinos se detuvieron cuando el australiano Garang Kuol tuvo una pelota mano a mano de Emiliano el Dibu Martínez.
El delantero de los Socceroos disparó y el arquero argentino tapó para mantener el 2 a 1 de la Selección y asegurar la clasificación a cuartos de final.
Sus compañeros que estaban cerca, se fundieron en un abrazo en el piso. Se celebró como un gol.
A los pocos segundos, el árbitro dio por terminado el encuentro y desató la locura de los fanáticos albicelestes en el estadio Ahmad Bin Ali.
