El radicalismo mendocino tuvo este sábado por la mañana su congreso ordinario con el que cerró el año y abre la puerta para enfrentar un decisivo 2023 electoral. Se trató de un encuentro institucional, pero que hacia el interior de la UCR sirvió para revalidar la acción del gobierno de Rodolfo Suarez y la necesidad de ampliar las fronteras de Cambia Mendoza.
El congreso tuvo lugar en la sede partidaria de calle Alem de Ciudad. La agenda interna del mitín incluía la elección de autoridades y el informe de legisladores provinciales y nacionales, incluido el del gobernador, sobre el estado de la provincia.
Estuvieron las primeras figuras: el gobernador Rodolfo Suarez, el senador nacional Alfredo Cornejo, los intendentes Tadeo García Zalazar -actual presidente de la UCR-, Ulpiano Suarez -Capital-, el vicegobernador Mario Abed, legisladores nacionales e intendentes, entre otros.
Una notoria ausencia, pero con aviso, fue la de Daniel Orozco, que se encuentra de viaje en México. Con todo, hubo delegados lasherinos, entre ellos, funcionarios como Fabián Tello y Osvaldo Oyenhart y el presidente de la Cámara de Diputados, Andrés Lombardi.
Una de las primeras definiciones fue la conformación de la mesa política que servirá para avanzar en las negociaciones con las otras fuerzas de Cambia Mendoza. Será una dupla la que trabaje en este apartado: García Zalazar y la legisladora provincial Evelyn Pérez, que responde al intendente de Guaymallén, Marcelino Iglesias.

El documento final, titulado “A las cosas”, apunta en dos dirección. Por un lado, la necesidad de que el radicalismo se muestre como la “columan vertebral” de Cambia Mendoza. Y se destaca la necesidad de seguir ampliando la alianza oficialista.
En ese sentido, afirmaron que “desde hace 7 años, planteamos una agenda de discusión y desarrollo para mejorar y ampliar la matriz productiva, ordenar las cuentas públicas, apoyar al sector privado bajando impuestos cuando otras provincias los subían, y promoviendo cambios de fondo en la educación y la justicia”.
La reafirmación de las gestiones de Alfredo Cornejo y Rodolfo Suarez es una de las cuestiones centrales del documento. “Acá no hay demagogia ni populismo. Acá valoramos el esfuerzo, el mérito y el respeto a las instituciones”, sostuvieron y ponen como ejemplo el llamado “Modo Mendoza”. En ese interín, vuelven a dar cuenta de la “la clara discriminación que existe por parte de la Nación”.

A la vez reinvidican las PASO y la aplicación de la Boleta Única.
También critican a la oposición, “que duda sobre qué posturas tomar ante estos ataques; que intenta frenar cada una de las iniciativas y proyectos y que se niega a la defensa de nuestra provincia con una especie de lealtad partidaria ciega que los desdibuja y los presenta como una estructura cada vez más perimida, anquilosada, vacía y funcional a la máquina populista”.
Respecto a la interna electoral que ha asomado entre distintas figuras de la UCR, hay dos definiciones. Primero marcan “que las aspiraciones son legítimas, pero los límites nos lo imponen las urgencias de la gente”. Y por otro, pide: “No podemos ni debemos dilapidar tiempos ni esfuerzos, más allá de lo justo y necesario, en definiciones preelectorales” para invertirlo en programas políticos.

Críticas al kirchnerismo
Por el otro, renueva sus cuestionamientos hacia el Gobierno nacional, el kirchnerismo y la marcha de la economía, que termina afectando a Mendoza.
“Han limado la propia figura de su presidente, cuya falta de autoridad y poder lo ha
desdibujado, desorientado”, aseguraron en un párrafo, sólo para dar cuenta que esta situación termina en un hecho: “Garantizar la impunidad de la vicepresidente y su entorno”.
Y les suscriben los males de este momento: “La inflación no da tregua, no hay inversiones, la pobreza crece y como si fuera poco, ostentamos los récords más tristes y vergonzosos: cuarentena eterna, abusos y privilegios del Estado durante la pandemia, y la enorme cantidad de muertes que pudieron ser evitadas”.
