La muerte de la elefanta Pocha este viernes generó una gran conmoción en los mendocinos. El animal estaba a punto de cumplir cinco meses desde que conoció un estadio parecido a la libertad en un santuario para elefantes en Brasil, tras abandonar el ex zoológico de Mendoza junto a su hija Guillermina, tras décadas en cautiverio.

Este sábado las autoridades de Global Sanctuary for Elephants, compartieron un comunicado donde contaron el estado de situación del animal que quedó huérfano de madre. Además de dar detalles de cómo fue el accionar de los otros paquidermos y qué se hizo con el cadáver.

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Todos están bien, pero cansados. Cuando dejamos a Guille anoche, cerraba los ojos mientras sostenía nuestra mano, pero parecía luchar un poco contra el sueño. Esta mañana salió de los arbustos para desayunar en la misma zona que las otras chicas, aunque no justo al lado de ellas. Todos han pasado la mañana juntos, incluida Maia, con diferentes elefantes uno al lado del otro. Aunque cansados, todos parecen relajados”, indicaron desde la organización en su blog.

 Y agregaron: “El ambiente es un poco más sombrío hoy que ayer, no pesado ni triste, pero posiblemente más reflexivo”.

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En cuanto a Pocha, describieron que está enterrada en el Patio 3, cerca de dónde murió, y en la parte superior de su sendero favorito.

“Pensamos que era apropiado ya que era el patio que primero decidieron explorar una vez que se sintieron seguros alejándose unos pocos pasos del granero. En ese momento, solo exploraban de noche y no estábamos seguros de hasta dónde iban. Descubrimos por la mañana que subían hasta el Patio 3, y solo lo supimos por el rastro de devastación que dejaron mientras caminaban entre los árboles jóvenes a lo largo del camino”, especificaron desde GSE.

Guille y todos los demás especímenes volverán a tener acceso a ese patio “a la hora de la cena ahora que Pocha ha sido tapada”, contaron.

Al animal le iban a realizar una necropsiapara conocer las causas del deceso, pero hasta el momento se desconocen los resultados. 

Antes de perder la vida la notaron cansada y le inyectaron vitaminas. “Mientras Pocha estaba en Mendoza vimos, en ocasiones, pequeñas señales que nos hicieron preocupar que tenía problemas de salud subyacentes, pero nunca se diagnosticó nada”, precisaron desde la organización en un comunicado emitido el viernes.

En el mismo se consignó cómo la más joven encontró a su madre: “Guillermina, que estaba compartiendo los patios cerca del granero con su madre, dio largos estruendos para llamar a sus amigos – y podías oírlos retumbar hacia ella”.

 “Ha sido muy gentil con su madre. La toca y la huele y la acaricia con su tronco, pareciendo sentir que su madre ya no es de esta tierra”, explicaron.

Los paquidermos llegaron al santuario ubicado en Mato Grosso el pasado 12 de mayo tras un largo proceso burocrático y de adaptación. Katherine Blais, cofundadora de Global Sanctuary for Elephants, había señalado a El Sol,a un mes del arribo de los animales, que “ambas ya han comenzado a perder peso y desarrollar músculo, que es muy necesario. Pocha y Guillermina tienen mucho sobrepeso y necesitan perder varios cientos de kilos”, había dicho Blais.