Frente a las elecciones legislativas de noviembre, la presidenta del PRO, Patricia Bullrich habló de su perspectiva para Juntos por el Cambio en esta nueva instancia y reveló una promesa que hicieron en el partido.
Bullrich fue consultada por su futuro dentro del espacio en una entrevista con el medio Seúl, realizada por Hernán Iglesias Illa, que trabajó como asesor en comunicación durante el gobierno de Mauricio Macri,. Allí se frenó, y dijo: “Tengo un problema para responder esa pregunta”.
“La noche de las PASO hicimos un pacto en el PRO. Estábamos en el búnker y Mauricio nos dijo ‘pongan todos las manos acá’, pusimos todos las manos ahí y nos pusimos de acuerdo en que hasta el 14 de noviembre nadie habla de nada que no sea de esta elección”, reveló la ex ministra de Seguridad.
Esa promesa, dijo Bullrich, la obliga a cumplir con el acuerdo. “No te lo puedo decir. Lo que sí te puedo decir es que tengo decidido un camino de cambiar el país en serio y que esta vez sea algo definitivo”, dijo.
Y cerró: “A eso me voy a jugar. No te digo en qué cargo porque no puedo. Pero bueno, es una definición”.
Sobre el electorado actual, anañizó: “Nosotros pasamos de una juventud kirchnerista en la década anterior a una juventud liberal en esta década, una juventud que reclama otras cosas, que no es doctrinaria. Eso abre el espacio a que muchas de las cosas que nosotros pensamos las podamos decir más abiertamente”.
En esa línea, Bullrich vaticinó una mejora no sólo de la oposición en las elecciones, sino del oficialismo. “Creo que en noviembre nosotros vamos a sacar más votos que en las PASO y ellos también un poco más, pero nosotros vamos a sacar más votos”.
Así, en un pronóstico sobre el tiempo que queda de gobierno de Alberto Fernández, la dirigente consideró: “Los próximos dos años me los imagino inestables, me parece que el diseño institucional del Gobierno no es modificable”.
Y agregó: “Se va a mantener lo que vimos en estos dos años: un presidente que no gobierna, una vicepresidenta que gobierna solamente para algunas cosas que le interesan y el pueblo dejado solo sin ninguna orientación de hacia dónde se va”.
Luego, hizo un balance del presente y futuro de la Argentina. Mientras consideró que el país atraviesa “un clima de cambio de paradigma”, la dirigente opositora analizó en qué estaría dispuesta a ayudar al kirchnerismo, en un hipotético escenario en el que el oficialismo pidiera el apoyo legislativo a la oposición con medidas como la modernización laboral, a los fines de cerrar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
“Si ellos quieren hacer el trabajo que siempre quieren evitar y nosotros podemos gobernar después con un poco más de tranquilidad, no nos viene mal”, aseguró la presidenta del PRO y remarcó: “Creo que ellos van a querer que les firmemos a ciegas. Y nosotros a ciegas no les vamos a firmar nada”.
