Una tormenta invernal azotó al noreste de Estados Unidos este sábado. Boston y Nueva York son algunas de las ciudades más afectadas. Hay miles de vuelos cancelados por las condiciones meteorológicas.
El fenómeno, calificado como un ciclón bomba, viene azotando la zona desde la noche del 28 de enero con vientos que alcanzan los 83 kilómetros por hora y temperaturas por debajo de cero grados Celsius.
De acuerdo con los servicios de meteorología, la tormenta atacó partes de 10 estados, particularmente a las ciudades de Nueva York y Boston. Philadelphia, en el estado de Pennsylvania, también sufrió el viento y la nieve.

A su vez, se emitieron alertas de heladas incluso en Florida, donde el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) advirtió sobre el riesgo de caída de iguanas de los árboles debido a que quedan congeladas temporalmente.
Además, el NWS alertó por “condiciones peligrosas de tormenta de nieve” a lo largo las costas de Nueva Inglaterra, con acumulaciones de nieve de más de 60 cm en las afueras de Boston.
Los gobiernos de los estados de Nueva York y Nueva Jersey declararon el estado de emergencia y la alcaldesa de Boston, Michelle Wu, decretó emergencia por nieve.

Unos 3.500 vuelos, tanto internos como internacionales, fueron cancelados en el país, según el rastreador de vuelos FlightAware. Unos 700 vuelos que tendrían que despegar el domingo también han sido suspendidos. Las cancelaciones el viernes sumaron más de 1.450.
En Nueva York, la directora de los Servicios de Emergencia, Jackie Bray, indicó que se cancelaron 76% de los vuelos del aeropuerto JFK al tiempo que un 90% de los viajes desde el aeropuerto La Guardia también fueron cancelados. Adicionalmente Newark dejó en tierra al 85% de los aviones que tenían previsto volar.
