Después de varios cruces por los medios y las redes sociales, este martes se produjo el esperado primer round cara a cara entre Cambia Mendoza y el Frente de Todos por el polémico subsidio otorgado por el Gobierno -y luego dado de baja- al ex legislador Héctor Bonarrico. Como se preveía, sobraron las chicanas, los gritos y las acusaciones.

Finalmente, tras una sesión con tintes circenses, la Cámara de Senadores aprobó por unanimidad un pedido de informe presentado por el peronismo para que el Ejecutivo detalle cuántos convenios ha firmado con fundaciones y organizaciones sociales, desde 2016 hasta la fecha. Cambia Mendoza intentó extender ese plazo a diez años (desde 2012) para que también abarque a la gestión de Francisco Pérez, pero el Frente de Todos se opuso a dicha modificación.

El escandaloso acuerdo del Ejecutivo encabezado por Rodolfo Suarez con la fundación que preside el exsenador Bonarrico fue el tema que calentó los discursos, provocó duros cruces y, por momentos, convirtió al recinto en un griterío descontrolado de ambas partes.

El senador radical Alejandro Diumenjo defendió el trámite porque “se ajustó a todas las normas administrativas”. Y agregó que “fue el propio gobernador quien, al escuchar las barbaridades del exsenador (Bonarrico) que tergiversó las finalidades del acuerdo, lo da de baja”.

“No tenemos nada que esconder. No somos lo mismo que el Frente de Todos con su desastrosa gestión, divisiones internas. No somos lo mismo en cuanto a calidad institucional. No nos van a distraer, no nos van a correr del eje”, cerró su alocución uno de los legisladores más cercanos a Suarez.

El senador Lucas Ilardo, fue uno de los peronistas que tomó la palabra para repudiar los $18 millones que, como mínimo, la Provincia pretendía otorgarle a la Fundación Acción Social, encabezada por el pastor evangélico.

“No es un hecho aislado. Es ilegítimo y absolutamente inmoral. El ministro de Gobierno, Víctor Ibañez, firmó el acuerdo con un senador en ejercicio. Ahora denuncia un convenio que él mismo redactó. Ejecutó una decisión política de la que el gobernador tenía conocimiento”, afirmó el jefe de bloque del Frente de Todos (FdT).

El kirchnerista aseguró que existe un “modus operandi” por parte del Gobierno en relación a la entrega de subsidios a fundaciones. Denunció un convenio firmado con la municipalidad de Godoy Cruz y nombró a una organización que tendría vínculos con Libres del Sur en San Martín, aliado a Cambia Mendoza.

Es por eso que Ernesto Mancinelli, referente de ese espacio, pidió la palabra y comenzó su intervención apuntando al Frente de Todos: “El ladrón cree que todos son de su condición”. 

Esto generó el enojo de Ilardo, quien comenzó a los gritos dentro del recinto. “Decí dónde vivís vos”, le dijo enojado al tiempo que repetía: “Yo no hablé de vos”.

A tal punto llegó la discusión que la presidenta provisional del Senado, Natacha Eisenchlas tuvo que pedir un cuarto intermedio para calmar los ánimos. Eisenchlas fue la que presidió la sesión, ya que el vicegobernador Mario Abed -uno de los que firmó el decreto que luego el Gobierno dio de baja- estuvo ausente. 

Por su parte, Martín Kerchner, jefe del bloque radical, defendió al Ejecutivo por el acuerdo con la fundación de Bonarrico: “El gobernador tomó la decisión de acompañar a una ONG, el objetivo era de bienestar. Cuando cambió el objetivo, se bajó”. Además, acusó a la oposición de “generar barro para que todos estemos en la misma” y de “patoterismo”.

Los ánimos ya venían caldeados desde el tratamiento del proyecto del Ejecutivo para llamar a licitación para transformar el predio del complejo de Los Penitentes, ocurrido unos minutos antes, y que se aprobó sin el apoyo opositor.

Los senadores peronistas rechazaron la iniciativa y criticaron la concesión por 50 años del complejo para el “uso y explotación en el marco del desarrollo de un proyecto turístico, comercial y recreativo”. Sin embargo, el proyecto que se sancionó con 20 votos a favor y 14 en contra.