Tras la pandemia, el deseo de salir de casa y celebrar permitió que los salones de fiesta y peloteros para festejar cumpleaños infantiles volvieran abrir sus puertas y a retomar su actividad con fuerza.

Sin embargo, la crisis económica que afectó al sector durante la cuarentena hizo que muchos de estos lugares cerraran definitivamente. Es por eso que, ante la alta demanda de clientes y la poca oferta de espacios lúdicos, quienes desean organizar el cumpleaños de sus hijos deberán pedir reserva con al menos dos meses de anticipación. Además, quedarán a merced de que el presupuesto se modifique estrepitosamente con la inflación.

En concreto, festejar un cumpleaños infantil en un pelotero, sin grandes lujos y reduciendo al máximo los gastos, para unas 70 personas, entre niños y adultos, cuesta casi lo mismo que dos meses de alquiler de un modesto departamento en el Gran Mendoza. Es decir, aproximadamente unos $60.000.

De acuerdo con el último relevamiento de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de la provincia, la inflación de Mendoza en junio fue de 5,9%, con un acumulado en estos seis meses de 2022 que casi alcanza el 40%. 

Los precios los tenemos que ir modificando por la inflación. Tratamos de no tocarlos, pero todos los meses los tenemos que aumentar porque el costo de los alimentos que se disparan”, indicó el encargado de una reconocida empresa del rubro.

Alquilar el lugar

Uno de los peloteros más grandes y tradicionales que tiene la ciudad de Mendoza advierte en mayúsculas en su folleto que “los precios están sujetos a variación”.

El alquiler de una sala para 70 personas por tres horas cuesta actualmente $17.000, cuando el mes anterior salía $2.500 menos. En tanto, un espacio más reducido y con capacidad para 40, se puede abonar a $14.000.

“Mi hija cumple cuatro años, es el primer festejo para más de diez personas que hacemos después de la pandemia y con sus compañeritos del jardín. Con el frío no podíamos hacerlo al aire libre y decidimos contratar un pelotero. Cuesta, pero creemos que vale la pena el esfuerzo”, indicó un papá en la puerta de un salón luego de pagar la totalidad de la factura.

Catering

Si bien es más económico llevar el catering hecho en casa, las opciones que ofrecen los salones no están lejos de lo que se puede comprar en el mercado, aunque la inflación también se metió en la mesa con aumentos de entre $500 a $1.000 en algunos productos.

Solo en comida se puede llegar a desembolsar otros $17.000, achicando los platos y pensando que los niños, finalmente, comen poco porque se la pasan jugando.

El menú consultado incluye 60 panchos ($5.700), 50 sandwichs simples ($1.700), 5 docenas de empanadas ($2.400) y 2 copetines completos, de un kilo cada uno, con papas y chizitos( $1.800)

A esto, hay que sumarle las bebidas. Las gaseosas, por ejemplo, se ofrecen por packs de 5 botellas de 2 litros cada una a $1.900, por lo que si se compran 10 envases, el monto se eleva a $3.800.

El agua mineral y los jugos cuestan, entre $300 y $350 el litro. Mientras que el pack de latas de cerveza se consigue a $900 y si se llevan 3, a $2.700.

Mesa dulce o candy bar 

Los productos más caros del presupuesto están en la mesa dulce. Una torta se cotiza a  $2.500 el kilo, con decoración especial y una figura de los personajes amados por los más chicos.

Si se calcula que cada comensal come unos 100 gramos, mínimo se debe hacer el pedido por 2 kilos, de hecho, algunas confiterías no preparan tortas por menos de ese pesaje.

A este menú se le pueden agregar tartas y tortas como pastafrola, un brazo gitano y un lemon pie, el monto puede llegar a $3.000. También platos con kilos de gomitas ($500), heladitos de merengues ($400), merenguitos ($400) y esponjitas ($450), que hacen un total de $1.750.

Las sorpresitas y la piñata

Las bolsas de madera ($110, las diez), suelen ser la elección más económica y a la que muchos padres apelan para sumarle un sticker con el nombre del niño y entregar como souvenir.

Suelen incluir tutucas ($400, el bolsón de 30) y un alfajor o minotorta (caja de 40 $1.200. Además de caramelos ($500) y heladitos ($400). 

Así para unos 40 niños se deberá desembolsar más de $2.000 y unos $700 para llenar la piñata con más caramelos y pastillas de sabor.