La secuencia que grabó este hombre es de no creer: es una historia de infidelidad a un costado de la autopista y que termina de la manera más insólita.

Desde una posición privilegiada, un hombre graba el movimiento hacia los costados de una camioneta negra, estacionada junto a la vía rápida. 

Se está dando duro, pero duro, duro“, le comenta a su compañero, dando a entender que en el interior del vehículo hay al menos dos personas teniendo relaciones sexuales

Pero en esa instancia, una moto conducida por un hombre acompañado por una mujer llega y se estaciona frente a la camioneta. La mujer desciende y comienza a pegarle al automóvil, evidentemente enojada por lo que sucede en su interior. Luego, la aparente novia que sufre la infidelidad busca un elemento contundente para romper el vidrio y toma una piedra. 

Mira, ay lo hizo bajar“, comentan los espectadores que siguen toda la escena, antes de que novia pueda estampar la piedra contra el cristal. El hombre desciende de su camioneta y trata de darle explicaciones a su pareja. “Está contra la espada y la pared“, se escucha en el relato, mientras sigue la discusión. 

“Mire, mire, mire, se está abriendo la puerta”, señalan luego. Y del vehículo, por el lado del acompañante, baja una mujer que trata de pasar desaparcibida. “Mire cómo se va y el de la moto la vio“, indican. 

Sin embargo, la rubia enfurecida con su pareja parece no percatarse de la huida de la otra mujer. En esos momentos, el hombre le paga al motociclista por el servicio de traslado. 

“Esa mujer está enojadísima”, sostienen los testigos y observan que el novio sigue dando explicaciones, y para ello, abre la puerta del acompañante para demostrarle que estaba solo en su camioneta

Segundos después, la engañada comienza a tranquilizarse. Pero en esa instancia ocurre algo llamativo: “Volvió, volvió“, señalan los dos sujetos que filman la secuencia, porque ven aparecer de nuevo en escena a la segunda mujer que se acerca en este caso a la camioneta.

Todo parece indicar que la situación va a explotar y el infiel tendrá su merecido. “Ese man está en peligro de extinción“, asegura uno de los dos amigos.

Sin embargo, en el momento de mayor tensión, las dos mujeres -engañada y engañadora- se abrazan. “¡No te puedo creer! ¡Son amigas! ¡Ay qué falsedad tan berraca! Uno ya no puede confiar en nadie“, concluyen. 

En contra de lo que opina la vieja guardia cinéfila, siempre he pensado que la voz en off es un recurso maravilloso:pic.twitter.com/73jPvlWcHl

— Vicente Monroy (@MonroyTq) June 29, 2021