A principios de abril, el gobernador de la vecina Santiago de Chile decretó un duro plan por un problema que cada vez se hace más evidente: la sequía del otro lado de la cordillera. En ese caso, Claudio Orrego ordenó un inédito plan de racionamiento para evitar el corte del servicio en un panorama complicado que atraviesa ese país. Y de este lado, un senador provincial puso como ejemplo la situación que atraviesan los chilenos ya que no sería muy distinto al futuro próximo de los mendocinos.

Jorge Difonso, el autor de la ley minera 7722, recordó que ya son más de 200 comunas en Chile que han tenido que ajustarse bajo una emergencia hídrica por la sequía y apuntó que los trasandinos están en “una carrera hacia la desertización“. 

Mendoza, al igual que Chile, viene sufriendo la misma sequía“, puntualizó el legislador provincial de Frente Renovador, por lo que considera que “no es exagerar” que se tomen las mismas medidas críticas en el corto plazo. 

Y en ese punto describe las señales que se vienen dando desde hace varios años: reducción de nevadas, disminución de glaciares, menor volumen en los ríos mendocinos, sumado al mal uso que se hace del agua, lo que nos enfrenta al mismo proceso de desertización. 

Por eso, Difonso pide que “es fundamental que nos sentemos a hablar del agua”. Pero distribuye tareas: que el gobierno haga las obras necesarias, que el Departamento General de Irrigación desarrolle tecnología para optimizar el recurso y que los usuarios tomen mayor conciencia. 

Una Mendoza seca impacta en la economía nacional“, sostuvo el ex intendente de San Carlos. 

Y pide además que Nación no mire hacia otro lado y que la política hídrica nacional sea regida por un organismo autárquico que, entre otras tareas, “detecte la demanda y la ordene con prioridades”.