Luego de dos años de tarifas congeladas, el Gobierno nacional prepara el primer aumento en la tarifa del gas que se oficializará en los próximos días. El incremento estará entre un 4 y un 6 por ciento para usuarios residenciales y comercios.
El incremento será publicado en el Boletín Oficial y se verá reflejado en la boleta de julio. Para la Casa Rosada, son aumentos “de transición”. El presidente Alberto Fernández ya había adelanto recientemente que los aumentos de tarifas no serían superiores a un 9%.
Será el primer aumento desde junio de 2019. En esa oportunidad se aplicó un ajuste del 29% en tres tramos, mientras se realizaban los comicios en Argentina.
Pero la actualización de las tarifas no ha sido un proceso pacífico en el Gobierno nacional. Por el contrario, se produce con el choque de dos visiones sobre la economía en un momento electoral y, aún más, con una crisis agudizada por la pandemia.
En un costado del ring, el ministro de Economía Martín Guzmán buscó aplicar el aumento sin tener que otorgar subsidios a través del Estado nacional.
Por el otro, el ala dura del Frente de Todos presionó para que las tarifas no tuvieran un aumento superior a dos cifras, considerando el horizonte electoral.
En esta pelea, Guzmán quiso desplazar a su secretario de Energía, Federico Basualdo, lo que disparó una crisis interna en el Ejecutivo.
