Desde la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) advirtieron que tienen a disposición 105.000 audios de escuchas telefónicas grababas durante la gestión del ex presidente Mauricio Macri, que debían haber sido destruidas.
Cristina Caamaño, interventora del organismo, estuvo este miércoles con Marcelo Martínez de Giorgi, juez federal que investiga la realización de tareas de espionaje ilegal sobre jueces, políticos y periodistas. Desde su punto de vista, hay archivos que podrían haber tenido orden judicial, pero sobre personas que no necesariamente eran parte de la investigación que motivó el pedido de intercepción.
Ante la Justicia dijo que las grabaciones eran solicitadas por un magistrado y realizadas por la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (Dajudeco) que depende de la Corte. Sin embargo, contó Caamaño, había un sistema conectado con la Dajudeco donde quedaban almacenadas las escuchas que se efectuaban y su contenido era desgrabado por agentes de inteligencia. Cuando la Justicia retiraba de un caso a la AFI se devolvían los audios, pero no este backup que permaneció en la agencia.
“Estamos hablando de 105 mil registros de voz que, si bien tiene un inicio con un oficio judicial, muchas se tendrían que haber destruido porque hay muchas conversaciones íntimas que vulneran el derecho a la intimidad, y también muchas conversaciones entre los abogados y sus defendidos”, dijo en declaraciones a la TV Pública.
“Para mí la orden tenía que venir del presidente (Mauricio Macri), el objetivo era escuchar online” como parte del “espionaje ilegal”, agregó.
A su vez, sostuvo que la gestión anterior de la AFI, a cargo de Gustavo Arribas, tenía “guardadas” esas escuchas “para algo, o por algo, porque la realidad es que la que debería tener guardadas esas escuchas es la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (Dajudeco), que es la que intercepta la comunicación, pero no la AFI, que en ese momento era auxiliar de la Justicia”.
