La llegada de la segunda ola de coronavirus a la provincia es inminente y se especula por el aumento de contagios que los mismos especialistas ya advierten. Frente a esto, los profesionales que se desempeñan en el hospital Central dieron testimonio de cómo se preparan para “la nueva batalla” y mostraron preocupación por el comportamiento de la sociedad.
“Estamos mejor organizados, pero cansados, agobiados y estresados. Todo lo que se hace en el hospital es en base a la vocación de servicio que tenemos cada uno de los que acá pone el pecho para asistir a los enfermos”, expresó contundente, Yamila, jefa de la guardia común y COVID del Central.
El testimonio fue recogido en medio de una función del circo Servián que, a modo de homenaje, se realizó en la explanada del nosocomio. La idea fue honrar su labor y desempeño.

“Este tipo de acciones, similares a la que hicieron el año pasado los bomberos, nos alegra el alma, nos permite salir de nuestra rutina diaria, pero lamentablemente el reconocimiento que esperamos no llega y no llegará que es el del Estado”, agregó la enfermera que trabaja en el lugar hace más de 15 años.
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La segunda ola y sus consecuencias
Fueron muchos los médicos y enfermeros que accedieron a disfrutar el show. La finalidad era despejarse un poco del panorama sanitario que se vive a diario en uno de los hospitales más grandes de la provincia.
“Salimos para distendernos, pero esto en una hora se termina y todo vuelve a la normalidad. Lo agradecemos, pero también creemos que no podemos evadir la realidad que nos toca afrontar”, dijo Valeria, médica ginecóloga que se tomó unos minutos entre consulta y consulta.

La especialista aseguró que la realidad en el hospital está siendo dura nuevamente, los casos están aumentando y si bien ellos “psicológicamente” están preparados no lo ven como un desafío sencillo. “El panorama que se vive es el mismo o peor que el del año pasado y lo más lamentable es que la gente no toma conciencia, circulan sin tapaboca, no respetan protocolos y no les interesa tampoco hacerlo”, manifestó la doctora que en el 2020 estuvo trabajando durante 5 meses en la guardia general.
En contraposición a los dichos de Valeria, Yamila, jefa de Guardia, manifestó que “no cree que hoy los médicos y enfermeros estén psicológicamente preparados para afrontar esta nueva batalla que, entiendo, será peor que la que ya vivimos. Tenemos comprendida la teoría, pero las cosas varían de un día al otro”.
La enfermera tiene 41 años y 15 de servicio. Está casada y tiene 3 hijos (19, 18 y 8). Su vida no es más la de un año atrás y su vulnerabilidad creció notoriamente. “Emocionalmente estoy golpeada por ello trato de no frecuentar mucho a mis allegados y en mi familia encuentro mucha contención. A modo de anécdota contó que su hijo no pudo celebrar sus 18 en el 2020, tampoco asistió a los festejos de sus compañeros y lamentablemente terminó contagiado por mi culpa”.
“El año pasado entraba al servicio y tenía la esperanza que al final de todo iba a aparecer un reconocimiento por parte del Estado. Eso no sólo no ocurrió en ese entonces sino que tampoco esperamos que pase ahora. Los enfermeros perciben $20.000, un sueldo que no les da la dignidad que merecen y trabajan con el corazón y por vocación. En unos días, cuando el sector privado requiera enfermeros, los 45 que trabajan conmigo seguro se irán (porque les pagarán mejor) y acá faltarán profesionales o lo que ingresarán no tendrán la capacitación pertinente”, contó preocupada.
Sobre la situación en el nosocomio, Yamila aseguró que “las camas de terapia se han duplicado con pacientes con COVID 19 y se atienden a diario unos 400 enfermos (entre enfermedades respiratorias y con síntomas de coronavirus)”.
Merecido homenaje
Cristian Servián, director general del circo homónimo, aseguró que este homenaje fue ideado con la finalidad de agradecerles a los profesionales todo lo que han hecho por la sociedad.

“La propuesta la llevamos a todos los hospitales de Mendoza y, por el momento y por una cuestión de espacio, sólo accedió el Central. Lo que hacemos es distraer durante una hora a los profesionales para que se relajen y tomen fuerza para volver al servicio”, dijo el empresario.
“Hemos otorgado 50 pases para que los médicos terapistas asistan al circo con sus familiares y disfruten de la propuesta. La idea es poder seguir regalando localidades hasta completar los 4.000 profesionales que forman parte del nosocomio. Vamos de a poco por una cuestión de protocolos”, agregó.

