El gobernador Rodolfo Suarez y el director General de Escuelas, José Thomas, dieron inicio al ciclo lectivo y adelantaron algunas pautas que se tendrán en cuenta para implementar la “presencialidad cuidada” cuando comiencen las clases el próximo 1º de marzo.

Recién el 12 de febrero habrá mayores detalles sobre los protocolos que se llevarán adelante al realizarse la reunión del Consejo Federal de Educación. Lo que está claro hasta el momento es que la DGE dejará la autonomía de las decisiones en cada directivo escolar.

“Nosotros proponemos dar recomendaciones y que los directores tengan la resolución final”, expresó Thomas.

Ver también: “La presencialidad no produce alteraciones en el número de contagios”

“Los protocolos son los que tenemos y con los que empezamos en las escuelas el año pasado. Hay que llevar tranquilidad a la familia, porque vamos evolucionando, no es que no sabemos lo que vamos a hacer. Entendemos la incertidumbre pero queremos llevar tranquilidad”, explicó el funcionario.

El director General de Escuelas apuntó a “premisas básicas” para el regreso a las aulas, entre ellas la matrícula de cada institución será clave para determinar el cursado de los estudiantes.

“Lo que va a regir es el distanciamiento social adentro de la escuela. La distancia no está definida si es 1,50 metros o un poco menos. Eso va a determinar la cantidad de chicos que pueda haber adentro de cada aula. No vamos a tener aulas con 30 alumnos, excepto que tengamos un curso donde entren 30 alumnos con esa definición”, explicó Thomas.

Sin embargo, pese a que se apunta a un regreso a las aulas, habrá escuelas que articularán entre la presencialidad, la alternancia y la bimodalidad. Una de las opciones que tendrán los directivos es la de hacer uso de algún zoom o la utilización de salones municipales para garantizar el distanciamiento.

De los datos que brindó la DGE, se desprende que hay un 19% de divisiones con menos de 15 alumnos por lo que esos cursos podrían cursar presencialmente en su totalidad.

“Se puede tomar la decisión de que dada la capacidad algún curso tenga presencialidad absoluta.  Será al máximo operativo de cada institución”, reiteró el director del gobierno escolar.

Por otra parte, Thomas aclaró que estarán exceptuados de ir a las escuelas los estudiantes y docentes que formen grupos de riesgo.

En detalle:

  • Entre los objetivos que se plantea la administración de Suarez se apunta a que la jornada sea completa con uso obligatorio de barbijo, elementos de higiene y distanciamiento.
  • “La apertura o cierre de un establecimiento o dependerá de un municipio entero, ni de la provincia. Uno puede tener en un municipio rural una escuela céntrica cerrada, pero una rural -donde no hay problemas de contagio- abierta”.
  • Transporte: “En los centros urbanos habrá menos cantidad de circulación, se va a aumentar las frecuencias lo que se pueda manejar”.
  • Infraestructura escolar: “Puede haber escuelas que tenemos que terminar de arreglar, lo que decía a los supervisores es que nosotros tenemos que garantizar que estén operativas, pero no quiere decir que van a estar perfectas”.
  • Grupos de riesgo: “En cuanto a los docentes, desde Nación se habla de buscar modelos pedagógicos para docentes que no puedan estar en la escuela y trabajen desde casa y los que puedan estar que tengan distintos formatos para entre todos no sobrecargar”.

Contra el SUTE

El director General de Escuelas contestó a los reclamos del Sindicato Unido de los Trabajadores de la Educación (SUTE) y afirmó que es “imposible” duplicar la cantidad de docentes.

“El SUTE particularmente es una máquina de impedir. Si vamos a proponer cosas que no se pueden cumplir, no tiene sentido”, sostuvo.

En cuanto a la vacunación de los trabajadores de la educación todavía no hay precisiones, sin embargo Thomas dejó en claro que “de eso no dependerá la presencialidad”.