En sólo cuatro días detectives de la Policía Federal Argentina (PFA) desarrollaron una investigación en tiempo récord que permitió capturar a un presunto narco del oeste de Godoy Cruz. Se trata de Carlos Ariel Tello, de 32 años, quien trabaja para la Municipalidad de Godoy Cruz y operaba en los barrios La Esperanza y Campo Papa.
De acuerdo con la pesquisa, se dedicaba a la venta de marihuana “al por mayor”, ya que sólo comercializaba a partir 10 gramos de la sustancia. Además, se valía de soldaditos tanto para llevar adelante la actividad ilegal, como para increpar a personas ajenas al ambiente que llegaban al lugar y así hacer valor su liderazgo en la zona.
Lo cierto es que durante un allanamiento realizado el martes por la tarde Tello fue atrapado por los sabuesos y se incautaron tres kilos de cannabis prensada en su domicilio, entre otros elementos que lo comprometen en la causa. Quedó incomunicado a disposición de la Justicia federal.

La información policial sostiene que la investigación tuvo su inicio a partir de una denuncia anónima que alertaba sobre venta de estupefacientes en los citados barrios del oeste de Godoy Cruz. A partir de allí se realizaron tareas de campo en la zona, para poder constatar la actividad ilícita.
En plenas tareas, el personal de la Brigada de Investigaciones de la PFA fue interceptado por soldaditos, quienes les cuestionaban su presencia a los detectives de civil que realizaban vigilancia en el lugar.
Pese a eso, se logró recopilar filmaciones y fotografías, a través de las cuales se confirmó la comercialización de droga en el lugar, así como también permitieron identificar a los involucrados.

Con esas pruebas se solicitaron las correspondientes órdenes de allanamiento y se dispuso realizar las medidas la tarde del martes, en conjunto con efectivos de la Unidad Táctica de Intervención Federal de la Agencia Regional Federal Cuyo.
Cuando el personal irrumpió en la propiedad de Tello, una casa con planta alta ubicada en calles Chapadmalal y Darwin, del barrio La Esperanza, lo encontraron aún cuando vestía el uniforme municipal y fue detenido.

Por su parte, al requisar el domicilio se hallaron tres ladrillos y medio de marihuana prensada, que arrojaron un peso de 3 kilogramos. También dieron con dos plantas de marihuana, dos celulares, una balanza de precisión, un picador y 1.140 pesos en efectivo, detallaron las fuentes consultadas.
Durante el procedimiento los policías actuantes fueron apedreados por malvivientes de la zona, quienes también prendieron fuego gomas para complicar el trabajo del personal, agregaron.

