Tras la llegada de las primeras dosis de la vacuna rusa a Mendoza, Iris Aguilar, jefa del Departamento de Inmunizaciones de la provincia, ratificó que su aplicación es voluntaria y que en una primera etapa se priorizará al personal de salud que está en la primera línea de batalla contra el coronavirus.
En este sentido, expresó su deseo de que el personal médico acceda a inocularse. “Ojalá las 5.500 dosis se utilicen, ya que hay que ver cuánto del personal de salud está dispuesto a ponerse la vacuna”, indicó Aguilar este lunes en la puerta del Vacunatorio Central, donde llegaron las vacunas Sputnik V.
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“La información hará que la gente gane confianza y vaya vacunándose. Y la única forma de convencer a alguien es con datos y con evidencia”, señaló Aguilar.
El esquema de vacunación tiene en un lugar prioritario a médicos y enfermeros. Luego continuarán las fuerzas de seguridad y los mayores de 60 años. “Cada hospital va a asumir la vacunación puertas adentro”, afirmó la especialista.
Con respecto, al tema del traslado y conservación de las dosis, Aguilar aclaró que cada caja cuenta con un dispositivo que se conecta a una computadora y que desde allí se informa la temperatura de la caja para así asegurar que nunca se haya perdido la cadena de frío desde su salida de Moscú hasta su llegada a Mendoza.
“La caja viene acondicionada, no hace falta que venga un avión térmico. Dentro tiene hielo seco y una placa especial que asegura la cadena de frío”, explicó la directora del vacunatorio. Hay que recordar que las Sputnik V deben conservarse a una temperatura de 18 grados bajo cero.
Ante la incertidumbre que generó la vacuna rusa, Aguilar destacó el prestigio del Instituto Gamaleya de Rusia y de la Anmat y consideró que “se aprobó de acuerdo a la legislación vigente”. En este sentido agregó que “nadie va a colocar una vacuna que no sea segura y eficaz”.
