Próximamente elegiremos nuestros representantes ante el Congreso nacional. Muchos votan sin saber para qué ni qué están eligiendo. Por eso me tomé el trabajo de leer la Constitución Nacional, y el artículo 22 dice: “El pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes”.
El artículo 45 dice: “La Cámara de Diputados se compondrá de representantes elegidos directamente por el pueblo de las provincias”, por lo que, interpreto, no son “levantamanos” recibiendo órdenes del partido ni del gobierno de turno; llegan por el voto nuestro y no como dijo la diputada Patricia Fadel, que llegó de la mano de Néstor Kirchner, significando una total falta de respeto al votante.
También elegimos legisladores de origen gremial, que a la hora de votar leyes que devolvían derechos y beneficios conculcados a los trabajadores, los traicionaron votando en contra, como fue el 82% de los jubilados. El ejemplo más reciente, vergonzoso y aberrante, fue ver cómo el gobernador Celso Jaque y sus secuaces pasaron días enteros rondando la Casa Rosada para que la presidenta les diera los nombres de los candidatos, incluidos los de La Cámpora.
¿Seguiremos eligiendo “levantamanos” que voten las leyes que la señora les imponga o deleguen facultades, para que ella siga gobernando por decreto? En los últimos 8 años, Mendoza perdió mucho en obras no realizadas, como diques, rutas, viviendas, la promoción industrial, etcétera, por sumisión del gobernador y sus legisladores.
Pregunto a los mendocinos: ¿Podemos creer en las promesas de la fórmula oficialista y sus legisladores impuestos desde la Rosada? Piénselo, no soy opositor, sólo soy un ciudadano que piensa en Mendoza.
