Anuncios como el del Gobierno nacional con el plan para intentar masificar el acceso a los créditos hipotecarios suelen generar expectativas y sueños, a veces, desmedidos. Lo cierto es que es importante, un avance interesante en un campo donde poco se ha hecho en los últimos años. Sin embargo, es importante bajar las expectativas. Sobre todo, en esa inmensa clase media que hoy alquila y a la que un crédito hipotecario le es inalcanzable.
Es cierto que se pueden abrir varias puertas de aquí en más y que es un primer paso importante, pero no se logrará mágicamente disminuir las cuotas de un préstamo a valores realmente similares a un alquiler medio de una familia tipo. La nueva propuesta del Gobierno es quizás lo más importante en los últimos años pero aún falta mucho, muchísimo para lograr que el crédito realmente alcance a los trabajadores de la clase media.
