Ya hemos reflexionado en otras oportunidades sobre el momento excepcional que vive Mendoza respecto a su relación con el Gobierno nacional y con Chile. Estas buenas migas concretadas por el gobernador Cobos, tanto con Néstor Kirchner como con la mandataria trasandina Michel Bachellet, tendrán su punto máximo el martes, cuando los presidentes se reúnan en Mendoza para dar el primer paso en la construcción del tren Trasandino, que comunicará nuestra provincia con Chile.

    Se trata de una obra primordial, central, clave en el proceso de integración, la que servirá de empuje para innumerables proyectos conjuntos entre ambos países, con Mendoza en el lugar más indicado: en pleno centro del corredor bioceánico. La cumbre que se realizará en nuestra provincia debe servir para ver más allá de la firma del llamado a licitación de la obra, que costará 320 millones de dólares. Es buen momento para, de una vez por todas, pensar en la integración como motor de crecimiento, tanto comercial como cultural y turístico, con el tren como columna vertebral. El contacto con Chile para Mendoza es tan importante como la relación con el Gobierno nacional.