No es momento de hacer grandes cambios. Está llegando el cambio del año y las novedades hay que dejarlas para el otro. ¿Se acuerdan lo que le dicen a sus hijos la noche anterior a rendir? “Nene, lo que no estudiaste hasta ahora ya no lo vas a poder estudiar, descansá un poco, bichito”. Y el bichito, que ya ha descansado todo el año haciendo horas extras de descanso en sábado y domingo, sigue estudiando como loco, porque se ha dado cuenta de que lo que “natura non da, Salamanca no presta” y él no retiene nada.

    Pues bien, tenemos que hacer lo mismo. Tenemos que esperar el tiempo nuevo para los nuevos emprendimientos, no es ahora el momento de los cambios. Déjenle en todo caso esa tarea al Gobierno, que está acostumbrado a los cambios, aunque por ahí engancha la marcha atrás. Usted ha soportado con cierta dignidad el despilfarro morfativo de la Navidad y tiene que prepararse para un suceso parecido en Año Nuevo, así que vamos a ver. No me coma en estos días. Pero nada de nada. Tiene que desocupar el estómago y hasta que el estómago le mande un e mail pidiéndole algo, si no, no intente nada, que con lo que usted morfó sólo en la noche de Navidad, Caritas atiende 20 comedores comunitarios durante seis meses. Así que a dieta estricta, mucho tecito de ese que le recomienda su suegra.

    No le haga caso con el té de cianuro, que ese se lo recomienda de guacha que es nomás. Camine mucho, caminar es un buen bajativo y quema grasas, porque usted tiene ahora encima su propia grasa más la grasa de la vaca, el pollo y el lechón encima, por lo menos, trate de eliminar las que no son de su propia persona. Relájese y piense, todo es una cuestión mental, piense en cuando usted era joven y usaba esas bermudas finitas como funda de clarinete, piense que la balanza marca diez kilos menos de lo que marcaría si usted se pesara y piense que Año Nuevo está muy cerca y algo hay que hacer con lo que sobró de Navidad. Piense también que usted es un afortunado, tanto tiempo se la pasó corriendo la coneja y ahora… la agarró. En tren de esperanza, no se olvide que el año que viene también ha sido hecho para usted.