Los beneficios otorgados a los presos en plena pandemia del coronavirus (COVID-19) despertó la polémica y provocó revueltas en cárceles de la provincia, así como en el resto del país. 

En Mendoza, alrededor de 400 internos se encontraban en condiciones de acceder a la prisión domiciliaria, al comienzo de la crisis sanitaria. Estos se encuentran dentro de los denominados grupos de riesgo: mayores de 65 años o con enfermedades respiratorios, entre otros padecimientos físicos.

En la Justicia local, poco más de 200 reos hicieron uso de su derecho a pedir el beneficio. Los jueces Sebastián Sarmiento y Mariana Gardey –a cargo de las audiencias de Ejecución Penal– hicieron lugar a dos de cada diez solicitudes. Mientras que en el fuero federal unos 25 presos accedieron a la domiciliaria. 

Entre los presos que gozan de la detención en su domicilio, se encuentran algunos que han tomado notoriedad por diferentes delitos: homicidios, comercialización de drogas y hasta abusos, son parte de la lista.

– César Alberto Cafiso Montiveros fue el primero de los presos mendocinos en acceder a la domiciliaria por encontrarse dentro de los grupos de riesgo frente a la pandemia.

El hombre, de 54 años, se encuentra privado de la libertad desde principios del año pasado, cuando lo detuvieron sospechado por comercialización de estupefacientes. En las medidas en su contra, secuestraron 2 kilos de cocaína y plantas de marihuana.

Pese a que su edad no coincide con las que integran la población de riesgo, se trata de “un paciente con obesidad, antecedentes de diabetes tipo 2 e hipertensión arterial en tratamiento médico”, según indicaron sus defensores. Por eso, el juez federal Roberto Julio Naciff le otorgó el beneficio.

– Fernando Raimundo Pesetti es uno de los homicidas que han logrado pasar a estar detenidos en su domicilio, a raíz del coronavirus.

El hombre se encuentra condenado a 8 años de cárcel por el crimen del fisicoculturista Alan Garay, ocurrido en Las Heras. La víctima era conocida por haber participado en el concurso internacional de strongman El Hombre más Fuerte del Mundo y haber ganado competencias nacionales.

Pesetti recibió el beneficio, por parte de la jueza Mariana Gardey, debido a que padece problemas respiratorios y cardíacos.

Mónica Castro la acusada partícipe necesaria del homicidio del médico León Domingo Burella, ocurrido en mayo del 2019, es una de las pocas mujeres que integran la lista.

La mujer accedió a la domiciliaria porque padece asma e hipertensión, tras un fallo de Fernando Martínez. Pero la decisión tuvo una serie de condiciones: debió pagar una caución de 800 mil pesos y sólo se le otorgó el beneficio por 90 días.

Se encuentra detenida desde octubre del año pasado, cuando la aprehendieron junto con su amiga Elizabeth Ventura –esposa de la víctima– por haberla ayudado a planificar el crimen por encargo, según la investigación.

– Jorge Oscar Ramos Olarte, alias el Paleta, tomó relevancia cuando fue detenido por el crimen en un asalto de Susana Cruz de Rubino, ocurrido en octubre del 2005. Por ese caso, llegó a juicio pero lo absolvieron.

Más allá de eso, recaló nuevamente en la cárcel por cometer otro hecho de inseguridad en el 2014, por el que terminó condenado.

Este mes, el juez Sarmiento le otorgó la domiciliaria al reo, de 61 años, por tener padecimientos físicos que lo colocan dentro de los grupos de riesgo.

– Diego Fabián Arduino accedió este martes a la prisión domiciliaria. Se encuentra cumpliendo una pena de 16 años de cárcel por matar al comunicador social Alejo Hunau, en noviembre del 2004.

Arduino forma parte de las personas que corren riesgo de contagio de coronavirus, debido a que presenta enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Además, Silvia Ontivero, madre de la víctima que se transformó en símbolo del pedido de Justicia por el hecho, estuvo de acuerdo con el otorgamiento del beneficio.

Eso y otros elementos llevaron a la jueza Mariana Gardey a hacer lugar al pedido. 

 Mauro Aguirre, ex profesor de la facultad de Ciencias Políticas de la UNCuyo, recibió a comienzos de este mes el beneficio. La defensa del acusado de abusar de alumnas que supieron cursas sus cátedras, alegó que debido a su edad –tiene 67 años– su vida corría riesgo frente al COVID-19. 

Así, la jueza Dolores Ramón analizó la solicitud y determinó que correspondía otorgarle la domiciliaria. De ese modo, abandonó las celdas de Centro Transitorio Judicial (Cetraju) –ex Contraventores– y pasó a cumplir la detención en su hogar. 

Denegados

Pero, no todos los internos corren con la misma suerte, más allá de pertenecer a los grupos de riesgo frente a la enfermedad que azota al planeta. Esto, porque los jueces tienen en consideración el delito cometido, la pena recibida, el comportamiento durante su estadía carcelaria y diferentes informes elaborados por el Servicio Penitenciario.

Entre los presos que recibieron la negativa judicial se encuentran homicidas, acusados de abuso y de comercialización de estupefacientes, entre otros.

En ese grupo se encuentran algunos nombres conocidos: Adriana Geroli (45), condenada a prisión perpetua por el crimen de su esposo Aroldo Domínguez, ocurrido en el 2011 en Maipú; Víctor Yanzón (66), el ex gremialista acusado de reiterados abusos a sus dos hijastras cuando eran menores de edad

La lista continúa con Rimber Arancibia, detenido con 53 kilos de cocaína en Salta, en octubre del 2018; José Luis Boliviano Llanos, detenido por estar sospechado de formar parte de una banda narcopolicial en el Gran Mendoza y Daniel Alfredo Puma (31) condenado a 15 años de cárcel por el crimen de su pareja Ingrid Ogas Olivares, ocurrido en el 2011 en Guaymallén.