No son muchas las cosas que nos unen con China, algunas hay, por supuesto. La mujer del gaucho siempre fue la china, como la China Zorrilla que es uruguaya. Todavía usan los colegiales de nuestro país la tinta china, que es la que servía para hacer mapas y para que el guardapolvo blanco se transformara en un guardapolvo negro oscuro. China es un país muy importante en estos momentos, uno de los mayores productores de hijos en el mundo.

    El veinte por ciento de la humanidad vive en China. Recibimos algunos legados de los chinos como por ejemplo el té. ¿Cómo se dice árbol en chino? Té. Té es árbol en chino. ¿Y como se dice bosque?: té, té, té, té, té. En China cuando un semáforo se pone amarillo es que pueden cruzar los peatones. Pues bien, nuestra presidenta, la china del Néstor, dentro de unos pocos días va a viajar a China a tratar de vender chorizos.

    Con un chorizo que venda por día y por chino, nuestra economía está salvada. Pero para ir a China tiene que dejar Argentina y cuando una presidenta se va de su país quien asume como presidente es el vicepresidente. ¿No sé si me explico? O sea, que, dentro de unos pocos días, quien nos va a presidir es el Cleto Cobos. Sabido es que Cristina y Cleto se llevan para la misma misma y que, últimamente, Cristina ha dicho de todo de ese que alguna vez apareciera sonriente a su lado en afiches de una campaña. Me imagino que no se debe ir muy tranquila Cristina sabiendo que deja en su lugar a quien parece ser su peor enemigo.

    Es como decirle a los ladrones: “Chicos, vengan a cenar a casa esta noche, que no va a haber nadie”. Cobos, con su habitual cara de yo no fui, dijo que no va a hacer nada fuera de lo común como presidente y que de ninguna manera va a llamara a sesión extraordinaria a la Legislatura. Pero, bueno, la tentación no debe ser poca. Es como si a un gordo goloso le pusieran en la mesa en la que está sentado 45 manjares de los más exquisitos. Seguro que no se privaría de pellizcar algo al menos. Ocurrirá dentro de unos días. Cristina se ira a China, menos mal que no se va a Sevilla, porque si no.