Hace unos días, a un colectivo del Grupo 1 -que hace el recorrido entre Maipú y Mendoza- se subió una turista extranjera con un billete de dos pesos para pagar el boleto. La chica miró a la máquina para cobrar el boleto como si fuera una especie de marciano. Desesperada, le dijo al chofer que debía llegar a una hora determinada para no perder una de las excursiones. Con la mejor onda, el hombre pidió la colaboración de los pasajes.
“¿Alguien puede pagarle con su tarjeta el boleto a esta chica que debe viajar y ella le da el billete?”.Varios pasajeros se mostraron dispuestos a ayudar y uno de ellos -que tenía crédito en la Red Bus-, le pagó el pasaje con su tarjeta.La chica le entregó agradecida el billete y el hombre hasta le dio las monedas de vuelto. La turista no paró de elogiar a los pasajeros y la hospitalidad de los mendocinos.
