Sería bueno que sobrara el pan, para poder convidarles a otros países que se acuestan todas las noches con hambre. Sería bueno que los ríos fuesen puros, cristalinos y que el agua de los ríos pudiese tomarse con las dos manos juntas. Sería bueno que nadie se quedase indiferente ante el dolor ajeno, y que el dolorido siempre tuviese una mano cerca para entibiarle las horas. Sería bueno que el amor no fuese una oferta de temporada y sirviese para toda la vida. Sería bueno que la Justicia fuera pareja para todos y que de ninguna forma se pudiese comprar justicia.
Sería bueno que los que nos gobiernan se acordasen siempre de que están puestos en sus puestos para servir, para servirnos y no para aumentar nuestros problemas. Sería bueno que todos pudiédesemos tener un pedazo de día para disfrutar el día y no tener que andar buscando el día de hoy en el diario de ayer. Sería bueno que los abuelos estuviesen tranquilos de todo, que recibieran un premio por lo que trabajaron y que pudieran contar sus buenas historias de abuelos. Sería bueno que no hubiese colas en los hospitales, porque el dolor no puede esperar a que habiliten una oficina. Sería bueno que la amistad siguiera siendo una cuestión artesanal y no fuera fabricada en serie.
Sería bueno que los maestros pudieran dedicarse a enseñar y no a alimentar a sus alumnos. Sería bueno que los millonarios fueran menos millonarios y los pobres menos pobres. Sería bueno que nos diéramos cuenta de que este planeta es único y lo cuidáramos mucho para que nuestros hijos puedan disfrutar de este planeta. Sería bueno poder caminar libremente por la noche sin temor a que alguien nos robe los pasos. Sería bueno que la violencia dejara de ser un buen negocio y que no nos atrajera ni la sangre artificial de las películas.
Sería bueno que los niños no tuvieran que trabajar y pudiesen jugar libremente, y todos pudiesen dormir arriba de un buen colchón y debajo de una buena sábana. Sería bueno que volviese a valer la palabra empeñada. Sería bueno que no se premiara nunca más a los aprovechados y que el honor volviera a adquirir su valor. Sería bueno que la palabra guerra fuera considerada una mala palabra. Sería bueno que volviéramos a llorar de alegría. Sería bueno que realmente el sol saliera para todos. Sería bueno.
